Royalty minero

*Este es un trabajo realizado con fines académicos


Chile país minero. Desde 1870 la nación más larga y angosta, ubicada a un lado del Océano Pacífico, se ha posicionado como líder en la producción y exportación de minerales, siendo el cobre el más relevante desde hace al menos dos décadas.  

El qué, el cómo y el cuándo del royalty minero

 Más de 100 años marcan la historia de la minería en Chile. En la década de 1960, la llegada de pensamientos extranjeros influenciaron las regulaciones de la actividad y se consiguió la chilenización del cobre. Desde ese entonces, distintas medidas y legislaciones han marcado la trayectoria del engranaje de la economía nacional:

Actualmente, según cifras del Consejo Minero, el 23% de las reservas mundiales del metal rojo son de origen chileno y casi 6 millones de toneladas anualmente son comercializadas hacia el extranjero. 

Cabe precisar que para conseguir lo anterior, más de un centenar de compañías se desempeñan en dicho rubro, las que corresponden en un 71% a empresas privadas y un 29% a la estatal Corporación Chilena del Cobre (Codelco). 

En el país la industria minera no solo opera y se beneficia a sí misma, sino que es una actividad económica que aporta con la generación de empleos y enriquecimiento de las ciudades y regiones en las que funciona, por lo que la aplicación del proyecto de ley sobre el royalty minero podría ser perjudicial para varias regiones que hoy se sustentan en gran parte de los ingresos de la minería. A continuación, se presenta un mapa de la actividad minera en Chile para mostrar cómo afecta a cada zona de Chile, tanto a nivel de ingresos como de empleos otorgados por esta industria.

La importancia de esta actividad es a nivel país, pero sobre todo resalta en la Zona Norte de Chile, donde la minería constituye el principal foco de puestos de trabajo e ingresos de Antofagasta, Atacama y Tarapacá. 

Al aumentar casi al doble los impuestos tributarios, la nueva legislación podría afectar la inversión extranjera y, por tanto, al desarrollo del país. Además, a largo plazo podría significar la disminución de recursos para las regiones y, por ende, acrecentar las brechas en un país caracterizado por la centralización.

Una máquina aceitada: la minería como motor estatal

Hasta la fecha, el mismo ente registra que más de 7 mil millones de dólares han sido recaudados por las cargas establecidas a la actividad minera, convirtiéndose en un gran aporte a las arcas del Estado chileno. Solo en 2020, fueron recaudados 3 mil millones de dólares, equivalentes a más de 2 mil millones de pesos, aporte que potencialmente podría ser utilizado para diversos proyectos de infraestructura y económicos.

Conversemos juntos las nuevas reglas del juego

En 2005 se promulgó la Ley 20.026 que establece el Impuesto Específico a la Minería o también conocido como royalty. El plan original establece una “compensación a favor del Estado por la explotación de la minería del cobre y del litio, equivalente al 3% del valor nominal de los minerales extraídos”. Estos impuestos aportarán al crecimiento donde se realiza la actividad minera, junto con el financiamiento de diversos proyectos destinados al medio ambiente.

Para la aprobación de este proyecto se deben abrir espacios de diálogo donde estén incluidas las industrias mineras con el fin de no perjudicar la producción e inversión a largo plazo, o en otras palabras:

Expertos nacionales, que si bien son de distintas áreas, han tenido la oportunidad de dialogar sobre el royalty y el cómo afectaría a Chile. Académicos, economistas y abogados se refieren a la historia de las regalías en el país, su rol y qué significa para los inversionistas de hoy y el futuro.

Así, Chile se convierte en uno de los países con aporte tributario más alto a nivel mundial, alcanzando un 44,5% conforme a las estadísticas del Consejo Minero, y posicionándose en segundo lugar después de Australia, con un 52%. Los impuestos tributarios en otras naciones son: Argentina con un 43,8%; Perú con un 34,6% y Canadá con un 23%.

La mina de cobre: el aporte ciudadano en sombras de la minería

Durante la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, la actividad minera ha sido uno de los principales ingresos a las arcas fiscales y un sustento económico para financiar los requerimientos de la población, lo que debe garantizarse en un largo plazo como lo ha demostrado la historia.

Sin embargo, el compromiso no ha sido solo en pandemia, pues durante el 2020 la gran industria minera sostuvo mesas de trabajo permanentes para discutir diferentes temáticas que tienen relación directa con los proyectos que desarrollaron en conjunto con diversos sectores de la sociedad civil, organismos públicos y terceros. Esto sin duda se pudo apreciar en varias instancias, entre las que destacan Mesa Mujer, Minería y Buenas prácticas con el Ministerio de Minería,  Estrategia Climática de Largo Plazo con el Ministerio de Medio Ambiente, Comisión Laboral y de Previsión Social en Comisión de Desarrollo Sustentable y en Mesa del Agua y, también, Comisión Calificadora de Competencias en Recursos y Reservas Mineras.

El compromiso radica en el constante apoyo a personas, comunidades, proyectos y visiones futuras de Chile. Lo anterior, para reforzar un crecimiento conjunto como país, haciendo de nuestra actividad un ecosistema cada vez más sostenible.

En un mundo globalizado y competitivo, actuar con cautela se torna una necesidad: ante el proyecto de ley que busca aumentar el royalty, Chile se convertiría en el país con el impuesto más alto a la actividad minera –incluso duplicando a la competencia–. Ante esto, la invitación que se hace es al diálogo y a la evaluación prudente en pos del desarrollo de soluciones hacia cada una de las necesidades de hoy y el futuro.

Mujeres en terreno: pequeñas historias de grandes mineras

Hace 25 años era impensado que una mujer pisara un yacimiento. El Código del Trabajo impedía que pudieran desempeñarse en la extracción de minerales e incluso eran consideradas como augurios de mala suerte. Hoy, tras una modificación a la legislación en 1996, es posible verlas en operaciones, jefaturas e incluso gerencias. Según estadísticas del Consejo Minero, la participación de mujeres alcanza un 12,2% de la dotación laboral de la industria. A continuación, cuatro mujeres contarán sus historias, experiencias y las oportunidades que este rubro les ha otorgado a lo largo de sus años de trabajo.

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