Incendio en la compañía de Jesús

Foto: Archivo Nacional

Los bomberos ya estaban instalados en Valparaíso en 1851 por un incendio que consumió gran parte de la calle Esmeralda, pero en Santiago tardaron 12 años para que se pudiera formar una compañía ¿la razón? No fueron las largas distancias que los bomberos debían recorrer en tren o en carruaje, sino que fue el gran incendio de la compañía de Jesús el 8 de diciembre de 1963, catedral ubicada en lo que hoy son los patios de la sede capitalina del Congreso Nacional.       

Se iba a celebrar la misa de las 19 horas. donde había reunido aproximadamente tres mil personas. Por ser el último día del mes de María, se encendieron 7 mil velas que fueron captadas por una fuga de gas líquido que rápidamente atrapó tules y flores artificiales, provocando el incendio minutos antes de que iniciara la misa.

El infierno comenzó en un pedestal que sostenía la figura de la virgen en un costado del altar principal. Desde ahí, consumió todos los elementos inflamables del lugar alcanzando en menos de cinco minutos la cúpula del templo jesuita.

Según Rodrigo Lira, bombero de la Segunda Compañía de Santiago, se cometieron muchos errores: “Las puertas se abrían para dentro, la gente comenzó a evacuar y como las puertas en esa dirección, la gente comenzó a caerse y empezaron a formar sendos muros humanos que evitaban que la gente pasara”.

Martina Barros, ciudadana testigo del incendio, reza en su libro “Recuerdos de mi vida” de 1942, su experiencia: “como entonces no había asientos para las mujeres en ninguna iglesia, sólo los hombres eran favorecidos con algunas sillas, nosotras teníamos que llevar una pequeña alfombra para sentarnos en ella y no sufrir tanto del frío de los ladrillos. Estas alfombritas parece que enredaron a muchas de las víctimas de esta horrible catástrofe, y lo mismo que la resistencia y amplitud de los vestidos de las señoras, contribuyeron a inmolar a muchas ese día en la lúgubre memoria”.

El diario El Ferrocarril publicó entre sus páginas del 10 de diciembre que: “La realidad ha traspasado con mucho el límite de lo presumible; hasta ayer tarde se habían extraído de la Compañía más de MIL CUATROCIENTOS cadáveres, que, agregados a más de doscientos recogidos anteriormente, forman un total de MIL SEISCIENTAS víctimas. El número pasará de DOS MIL. ¡Desgracia horrenda que no creemos haya tenido precedente en país alguno del universo!”. La mayoría de ellos, un 85% precisa el bombero, eran mujeres, un porcentaje menor de niños y 30 hombres.

“El 14 de diciembre un mundano de la nueva clase media emergente de Santiago mandó un comunicado al diario El Ferrocarril invitando a las personas mayores de 18 años a crear una institución similar a la Asociación de apagadores de incendio que después pasó a llamarse Cuerpo de bomberos“- menciona Lira .

Fue así que, para el 20 de diciembre de ese año, llegaron tantas personas que se lograron fundar cuatro compañías de bomberos. Tres de ellas, compañías de agua y una de salvador y guardias de seguridad. Desde ese entonces que la historia de bomberos en Santiago es historia.

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