Delivery

*Este es un trabajo realizado con fines académicos


Ser adulto mayor en el 2020

Desde no poder elegir los alimentos, hasta celebrar los cumpleaños por cámara. Sin dudas, ser adulto mayor en estos tiempos no es lo mismo.
Hoy, ser parte de ese grupo significa más que jubilar.

¿Cuáles son los desafíos de ellos y cómo se adaptan al nuevo mundo híper conectado? Se responde con la épica de ser adulto mayor en el 2020.

Una serie de elementos retratan las experiencias en cuarentena.


Confinamiento solitario: la cabeza es lo último que se baja

“Soy una mujer que echa para delante, pero entiendo que no toda la gente es igual”, declara María Inés Barrios.

Por: Catalina Pantoja

“No me he decaído nunca, ni me he deprimido durante este encierro”, comienza relatando María Inés Barrios, también conocida como Mané, quien no ha traspasado más allá del umbral de la puerta de su casa desde el 16 de marzo y que dedica su tiempo a realizar múltiples actividades para sentirse energizada.

Tiene 80 años y debe dormir con una máquina que la monitorea todas las noches ya que padece de apnea, es decir, problemas de respiración que afectan el sueño. Su edad y estado de salud la convierten en una de las personas más vulnerables dentro de esta pandemia. Sin embargo, para ella, el confinamiento no ha sido un problema.

El pasado jueves 13 de mayo el ministro de Salud, Jaime Mañalich, decretó ampliar la edad de cuarentena obligatoria para adultos mayores sobre 80 años, integrando a los que tiene 75 años y más a esta medida. Si bien resulta frustrante esta decisión para muchos abuelos y adultos mayores, la historia de Mané es completamente distinta.

Su día puede comenzar desde las 8 de la mañana, como también lo puede hacer a las 12 del día, ya que el horario no es tema para ella. Su primera actividad es ver las noticias para después poner música bailable. “Bailo acá adentro de mi casa, lo que venga. Me gusta el tango y los bailes españoles que hace muchos años aprendí, y trato de mover mis manos como antes lo hacía”.

Sus actividades favoritas son tejer y bordar, lo que hace mucho durante el día y la ha mantenido ocupada, creando una manta para la cama que le enviará a su hija Claudia. Pero también le ha dedicado largas horas a resolver grandes y desafiantes puzzles, los que han llegado a superar las 1.000 piezas.

Mané y su empoderamiento tecnológico

Utiliza un smartphone de la marca LG, con el que hace sus llamadas, se comunica por Whatsapp con familiares y amigos, y revisa periódicamente su cuenta de Facebook, que tiene desde hace unos tres años.

El necesario distanciamiento social en estos días de pandemia la ha familiarizado aún más con la tecnología. Su nieta Valentina le enseñó a enviar videos a la familia y su nieta Victoria a participar en videollamadas.

De esta manera, para energizarse, Mané ha decidido ir avanzando y a aprender a usar nuevos medios para acercarse a la familia y a su recién nacido bisnieto: “Durante la cuarentena he tenido que aprender a usar las videollamadas porque como no los veo, esto me acerca un poco más a ellos, sobre todo a mi querido Milo”.

A Mané le gusta dedicar su tiempo a ver películas y series de detective, El Mentalista es su favorita. Y por este mismo medio, ha tenido que adaptarse para asistir a sus infaltables misas dominicales, ya que ahora debe verla por la televisión a las 7:00 de la mañana.

Si bien María Inés ha tenido que estar en confinamiento de manera obligatoria por su salud, este no ha sido motivo para alejarse de la convivencia donde vive. Participa de un chat grupal en el que están todos sus vecinos del edificio, para comunicar problemas o temas a tratar.

Como destaca ella, este es un buen medio para colaborar entre todos. Ella es solidaria. Afortunadamente no ha necesitado pedir ayuda, sino que la ha prestado a otros. “Por ejemplo, el próximo miércoles soy yo quien debo prepararles almuerzo y entregárselo a los conserjes que se quedan toda la semana”, agrega Mané.

Me siento relajada, estoy segura acá en mi casa y soy una mujer que echa para delante. Pero también entiendo que no toda la gente es igual”, dice.

María Inés combate el Covid-19 con una actitud optimista y sin deprimirse. Así, ella ha podido sobrellevar de mejor manera el confinamiento y ha sentido la motivación como para adaptarse a las nuevas tecnologías con el fin de acercarse a los suyos a pesar de la distancia.


Reír(se), amar(se) y cuidar(se)

Una de las medidas más solicitadas por los expertos de la salud, ha sido mantener distancia social, sobre todo, con los adultos mayores que pertenecen a los grupos de alto riesgo.

Esto ha obligado al ingenio humano a buscar formas de darle sonrisas y alegrías a los más longevos de la familia, pero sin ponerlos en peligro.

Acá, una recopilación de momentos únicos.

Por Nicolás Díaz


Actividades e ideas para el adulto mayor en cuarentena

Debido a la crisis sanitaria que se vive a nivel mundial y país, se exige de manera obligatoria que los adultos mayores no salgan de sus casas. Esto, con motivo de disminuir los contagios y prevenir que las personas en edad de riesgo sean contagiadas. 

Por Rocío Mesías


En simples pasos…

La mayoría de los adultos mayores en Chile tiene teléfono celular, acceso a internet y participan activamente de redes sociales.

Son personas que luchan diariamente con el desafío de encajar en un mundo hiper conectado o tratando de seguir la corriente.

Presentamos un instructivo básico sobre cómo usar una aplicación crucial en estos tiempos: el delivery.

Por Ignacio Puig y Camila Muñoz


Hacer todo sin salir

Sergio Salazar (67)

Por Noelia Pastor

La cuarentena impactó fuertemente a Sergio Salazar, de 67 años, ya que las noticias que conoce a diario hacen que sus emociones cambien como si viajara en una montaña rusa. “Me afectó psicológicamente el tema de la cuarentena, ya que veo muchas noticias y ver las complicaciones que tiene la gente, hacen que de repente haya periodos de miedo”, dice Sergio.

Sergio vive en la calle Austria 2163, cerca de avenida Lyon con Pocuro, en la comuna de Providencia, en Santiago. Reside en esa zona desde 1995.

En su juventud estudió la carrera de Construcción Civil, sin embargo, siempre se dedicó a la docencia. Las clases que dicta son principalmente particulares, y con la cuarentena quiere aprender a usar herramientas de videoconferencia, como Zoom, para poder volver a compartir su conocimiento e impartir clases por este método.

Para sobrevivir, también desarrolló pensamientos positivos que lo llevaron a reinventarse. Asegura que está aprendiendo computación, en cursos de movimiento y muchas otras actividades que le permitirían ser un mejor profesional.

El tiene pocas dificultades con la tecnología. Hace pedidos online sin ningún problema. “Utilizo las plataformas Rappi, Uber Eats, entre otras. Son aplicaciones buenas que permiten abastecerse de la mejor forma” plantea Sergio.


Dante Viacava Plaza (72)

Por Noelia Pastor

Es el único de la familia que ha podido salir de su hogar en estos tiempos de cuarentenas, ya que no cuenta con alguna persona cercana que le pueda colaborar. Es Dante Viacava, un adulto mayor que reside en la comuna de Las Condes.

Su esposa, María Salazar, tiene 71 años, y se encuentra con problemas de movilidad, lo que la imposibilita de contribuir con los quehaceres del hogar, en especial, la compra de víveres. Pero Dante se siente activo, con energías y capaz de salir para abastecer a su familia: Confiesa que su principal motivación es su querida esposa.

Actualmente ha debido ir al médico porque padece una fractura en la espalda. Esto lo expone al visitar recintos de salud, que sabe podrían estar infectados. Sin embargo, Dante se considera un hombre fuerte y dice que no teme al Coronavirus.

Si bien es activo en redes sociales, como por ejemplo Facebook y WhatsApp, le es difícil hacer un uso más intensivo del celular.

Otro de los problemas que se presentan para la familia de Dante, es el apoyo de la persona que encargada del aseo de la casa. Tanto Dante como María deben ingeniárselas para solucionar esos inconvenientes. El es también el presidente del comité de su edificio

Siempre se ha mantenido activo y piensa que la colaboración de sus vecinos puede ser muy favorable para la supervivencia de su familia.


Rosa Ossandón (70)

Por Franco Gutiérrez

Rosa es una mujer de la ciudad de Antofagasta, que durante toda su vida ha estado en contacto con el deporte, actividad que la cuarentena ha imposibilitado. Hasta los 60 años impartió clases de aeróbica para mujeres de la tercera edad. Pero que haya dejado este trabajo no quiere decir que se transformó en una mujer sedentaria.

Impedida de salir a la calle, ya que es una paciente de riesgo frente al Coronavirus, pasa sus días activando la mente y el cuerpo. Realiza sus antiguas rutinas de ejercicios en compañía de su nieta Isidora. de 12 años. ”Estar con Isidora todos los días de este último mes ha sido muy bueno para las dos. Nos hemos vuelto más cómplices y haciendo deporte acortamos los días”.

Además, gracias al manejo de Isidora con su celular han podido encargar por internet todos los implementos que les hacían falta, como mancuernas, cuerdas y colchonetas. Sin duda, son momentos que seguirá compartiendo una vez acabada la cuarentena.


Nora Hernández (86)

Por Franco Gutiérrez

La comuna de Quinta Normal va por su tercera semana de cuarentena total obligatoria, aunque para Nora Hernández ese no es el único impedimento que la inhibe de salir. Como tiene 86 años, una norma del gobierno no le permite salir de su domicilio en calle Manantiales, por lo que ella lleva ya más de dos meses encerrada en su casa y alejada de la vida social de la feria de calle Aberdi o de los problemas cotidianos del consultorio de la plaza Garín.

La compañía de uno de sus 3 hijos, el único que vive con ella actualmente, le sube el ánimo.

Qué mejor que cuando tocan el timbre y son las frutas y verduras que pidió Guillermo Pineda, el menor de sus tres hijos. “Willy (como llaman a Guillermo) no me ha dejado ninguna semana sin mis verduras. Yo aún no entiendo como lo hace desde el celular, porque yo estoy acostumbrada a ir a la feria caminando desde mi casa todos los miércoles. Hay veces que pienso que les tengo que pagar a los niños que traen las cosas, porque no manejo mucho esto de la modernidad”.

Lo transversal del internet ha hecho algo más normal la cuarentena para Nora quien gracias a la compañía de su hijo completa sus días en la, al parecer, infinita cuarentena.


Lya Escobar (86)

Por Candela Bernal

Mientras mira las fotos de su infancia, Lya cuenta que encontró, entre todo el caos, una carta que le escribió a su mamá cuando tenía 15 años. Hoy tiene 86 y el 1 de julio cumplirá los 87.

Es algo nuevo que se haya puesto a ver fotos, porque, en realidad, pasa sus días viendo películas. “Me muero sin no tengo mi notebook”, dice mientras se ríe, porque sabe que es buena para ocuparlo, a diferencia de muchos otros adultos mayores de Chile.

Lya Gabriela Escobar, es madre, viuda, abuela, hermana, suegra y cuñada. Reconoce que le agrada ver series y películas, y que incluso a veces se amanece viéndolas.

“Me gustan mucho las películas, en general amo el cine. A veces me fanatizo viendo cosas hasta la madrugada”, agrega que lo que más le apasiona, es buscar información sobre las locaciones de los lugares en donde graban las escenas. “Me he llevado varias decepciones eso sí, porque hacer eso le quita la magia”.

Admite que ella es privilegiada porque sabe ocupar la tecnología a su favor. Gracias a eso, ha podido celebrar el día de la madre, los cumpleaños de sus nietos e incluso “compartir” una copa de vino con su familia mientras almuerzan, quienes viven a solo tres cuadras de distancia, pero por razones de cuidado, prefiere que no la vayan a visitarla.

Otro de sus “talentos”, como los llama ella, es poder ver su cuenta del supermercado Jumbo, pero no compra nada, solo revisa que todo esté en orden. Si observa algo extraño, como una vez que encontró que le cobraban un seguro que ella nunca contrató, envía a su hija abogada a que le solucione el problema.

Si bien sabe ocupar la tecnología, incluso las aplicaciones de delivery, prefiere no hacerlo, ya que no cambia por nada el almuerzo fresco que le llevan sus nietos todos los días a su casa y que recibe a través de la reja negra que cuida su hogar.

Desde su casa de dos pisos ubicada en el barrio San Damián de Rancagua se comunica con todo el mundo, sin problemas.


La tranquilidad de estar en el hogar

Rolando Pastor vive la épica de la soledad. Con sus 73 años, disfruta vivir alejado del ruido y de las grandes ciudades, gracias a su eterno pasatiempo: la agronomía y el cuidado de la tierra.

Por Renata Corbari


Relatos de una cuarentena

El nuevo mejor amigo de Irene: El delivery

Irene Lewis, una mujer de 65 años. Vive en Costa de Montemar, Concón, en un departamento que comparte con su esposo y lleva más de 50 días confinados, cuidándose del virus que nos afecta hoy a todos.

  • Ahora en estos tiempos con la pandemia se ha visto con la necesidad de usar delivery, ¿usted lo seguiría ocupando luego de que ya se pueda salir y pueda hacer sus compras?

Prioridades: usar Delivery antes de usar un respirador

Tiene 77 años y vive sola en los hermosos cerros de nuestro Valparaíso, en el Cerro Placeres. Miriam Cisternas, lleva más de 50 días de confinamiento y lo ha superado viviendo sola.

  • ¿Cómo ocupa la tecnología a su favor para salir de apuros de primera necesidad?
  • ¿Recomienda el uso de la tecnología para más adultos mayores?
  • ¿Cómo es el servicio del Delivery en cuanto a la higiene? 
  • Luego de la pandemia, ¿lo seguiría usando?

Radiografía del adulto mayor

Las redes sociales contribuyen a mantener los vínculos sociales. Estas herramientas se han transformado en la forma de mantener “cerca” a la tercera edad.

El uso de estas tecnologías en personas mayores, ha aumentado de forma progresiva en el mundo. Estas son las plataformas más usadas por los adultos mayores en Chile.

Por Ignacio Puig y Camila Muñoz


Cuidados para adultos mayores en tiempos de Covid-19

Tras meses de cuarentena por el coronavirus, los adultos mayores buscan como seguir las medidas sanitarias desde sus hogares. ¿Cuáles son las principales medidas para cuidar la salud en el confinamiento?

Por Nicolás Pérez


Municipalidades con delivery

Algunas municipalidades de la región Metropolitana no se han olvidado de los adultos mayores.

Estos tres municipios han tomado medidas en esta cuarentena para ayudar a aquellos de la tercera edad que lo requieran y no puedan salir de sus casas.

Por: Ignacio Puig y Camila Muñoz


Estar presente más allá de lo físico

El distanciamiento social ha sido una herramienta clave en esta pandemia.

En Chile el 13,4% de la población mayor de 60 años vive solo o parcialmente solo, la cuarentena no puede significar un total aislamiento. Entrar en contacto con ellos a través de llamadas o video llamadas, asistirlos en compras y ser un filtro informativo, son algunos de los consejos que dan los expertos para acompañarlos en este periodo.

Por Kimberly Arancibia

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