Fin de semana electoral: La batalla por la alcaldía de Viña del Mar

Fin de semana electoral: La batalla por la alcaldía de Viña del Mar

Según los sondeos la disputa estará entre Macarena Ripamonti (RD) y Andrea Molina (Ind, UDI), quienes definirán si la comuna continúa por el camino de Chile Vamos o si gira hacia el Frente Amplio como lo hizo Valparaíso en 2016. Sin embargo, en una elección con 10 aspirantes asegurar el triunfo de alguna de las opciones es una predicción arriesgada. 

Por Sara Sorza. 

Con un déficit financiero de más de $17.000 millones, sin los ingresos del casino tras el cierre temporal y con una menor recaudación por los permisos de circulación. Ese es el panorama que deberá enfrentar el o la próxima alcaldesa de Viña del Mar, comuna que en estas elecciones además de jugarse su destino durante los siguientes años, también definirá el devenir político de la región de Valparaíso. 

En medio de la crisis económica acentuada por los efectos de la pandemia, 10 candidatos compiten por suceder a Virginia Reginato, la representante de la UDI que durante los últimos 16 años ha sido la jefa comunal y que en el último tiempo ha sido criticada por su gestión. Los cuestionamientos, surgidos desde sus propios concejales, provocaron que el Tribunal Electoral la suspendiera de sus labores en marzo, el último mes que le quedaba en el municipio, luego de recibir denuncias por “notable abandono de deberes”. 

Frente Amplio versus Chile Vamos

Las dos cartas más fuertes que lideran en las mediciones son la comunicadora y exdiputada por la región, Andrea Molina – quien va como independiente con un cupo UDI – y la licenciada en Ciencias Jurídicas y militante de Revolución Democrática, Macarena Ripamonti. 

Ambas apostaron por una campaña con un fuerte componente de participación ciudadana, pero desde veredas opuestas. Molina apeló a su experiencia en la Cámara y centró sus esfuerzos en consolidar el voto tradicional de la derecha para mantener a Chile Vamos a cargo de la comuna, mientras intentaba desprenderse de la idea de ser la continuadora del legado Reginato. 

A su vez, la candidata del Frente Amplio desarrolló una propuesta centrada en conseguir los sufragios de los ciudadanos más jóvenes y aquellos que rechazan la administración actual. Sin embargo, también tuvo que lidiar con quienes comparan lo que puede pasar en la ciudad y lo ocurrido en Valparaíso con Jorge Sharp. 

La batalla por cuál de las dos opciones se afianza en la región estará determinada  por dos elementos que pueden llevar a desequilibrar drásticamente la balanza. 

Primero, el factor de dispersión porque entre 10 opciones políticas diferentes, conseguir los votos necesarios se hace más difícil, sobre todo al tener en consideración que entre los candidatos también hay personajes que pueden conseguir un gran apoyo como el exmarino  Rodrigo Vattuone (Ind), la modelo Marlen Olivari (Ind) o la concejala Marcela Varas (PPD), quien fue una de las que denunció las irregularidades de Virginia Reginato. 

Y en segundo lugar, el fantasma de la abstención que en las elecciones a alcalde del 2016 llegó a más del 70%.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: