Israel-Palestina: El conflicto que no descansa

Israel-Palestina: El conflicto que no descansa

Violentos sucesos se han vivido en la Franja de Gaza durante los últimos días, lo que ha conllevado el desalojo de familias de sus hogares y el lanzamiento de misiles entre ambas naciones.

Por Tomás Thomas Céspedes

El conflicto entre Israel y Palestina tiene a Medio Oriente expectante, pues llegó a uno de sus puntos más álgidos. Hace unos días, el mundo fue testigo de cómo las noches se volvieron una pesadilla para los ciudadanos de ambos países, ya que mientras Israel bombardeó edificios gubernamentales en Palestina, desde este país replicaron con el lanzamiento de cohetes, lo que ocasionó que decenas de civiles resultaran muertos o heridos. Pero la batalla es desequilibrada.

Uno de los epicentros del problema es la Franja de Gaza, territorio palestino que no es gobernado por Hamás, una organización islámica palestina, catalogada como terrorista por algunos países occidentales, como Estados Unidos, Canadá, Australia y la Unión Europea; más no por aquellas que son del oriente, como Rusia y Turquía.

Fue desde aquel lugar que se lanzaron alrededor de 100 misiles hacia ciudades israelíes, en donde se han reportado cerca de cinco fallecidos. Sin embargo, el ejército de Israel contrarrestó estos embates debido a su tecnología militar superior, y bloqueó los cohetes. Además, envió a parte de sus ciudadanos a refugios antiaéreos.

El tema es: ¿Por qué se produjo este ataque? 

Desalojo de familias

Previo a los ataques, varias familias palestinas fueron desalojadas de sus casas por grupos de colonos israelíes, particularmente en el barrio de Sheikh Jarrah, al oriente de Jerusalén, puesto que un tribunal falló en contra de las comunidades palestinas. Pese a que acreditaron con documentos que son dueños de sus hogares, estos no son válidos ante la ley israelí, por lo que sus propiedades fueron asignadas a los movimientos colonos, lo que desató el malestar de quienes fueron despojados de sus tierras.

Estos sucesos fueron catalogados como “limpieza étnica” por el miembro de la Unión General de Estudiantes Palestinos (UGEP), Maher Pichara, quien fue tajante contra las políticas que ha tomado Israel en desmedro de Palestina:

Maher Pichara, miembro de la Unión General de Estudiantes Palestinos (UGEP)

Hay que considerar además que, Israel se ha declarado como un Estado puramente judío, por lo que quienes profesan otro tipo de religiones son marginados y no son parte de su nacionalidad, lo que para Pichara constituye una especie de “racismo interno”. En instancias jurídicas, los tribunales y las leyes favorecen en mayor medida a los colonos y no a los palestinos, que tienen otro culto religioso.

La respuesta que tuvieron desde la Franja de Gaza, dominada por Hamás, fue la de lanzar misiles hacia la ciudad de Tel Aviv y el aeropuerto Ben Gurion. De todas formas, esta reacción no es representativa del Estado de Palestina, ya que de acuerdo al experto internacional, Samuel Fernández, este grupo islámico que optó por el camino beligerante es “extremista y peligroso”.

Entonces, “al haber israelíes que se adueñan de pedazos de territorios o propiedades de palestinos frente a los ojos de Hamás, organización que es enemiga jurada de Israel, se producen estos fenómenos, levantamientos y ataques desde Gaza”, enfatizó el analista, por lo que abarca el problema como causa-efecto.

Bencina al fuego

Otro condimento que soliviantó los ánimos entre ambos Estados fue la conmemoración del “Día de Jerusalén” (10 de mayo), lo que para los israelíes es un motivo de orgullo, salen a las calles con banderas y corean canciones ligadas al patriotismo y nacionalismo tras la victoria en la Guerra de los Seis Días en 1967. Al término de ese conflicto, las zonas en las que están asentados los palestinos, tales como la Franja de Gaza, Jerusalén del Este, Cisjordania y los Altos del Golán, quedaron como territorios ocupados por Israel.

Por consiguiente, si bien los israelíes rememoran este episodio, para los palestinos es más bien una provocación. Esto alimenta la tensión y se producen incidentes en las calles, entre manifestantes y la policía, que actúa con violencia, tal como ha acontecido durante las últimas horas.

Esto fue echarle bencina al fuego, uno que lleva prendido desde 1947 tras la partición de Palestina y posiblemente desde mucho antes, por los conflictos religiosos de por medio, sumado a que por la ONU son reconocidos solo como un “estado meramente observador”.

Las llamas son “imposibles de apagar”, según el analista Samuel Fernández, puesto que con el conflicto “no hay caso, esto es insoluble”. Hay factores religiosos, políticos, económicos y militares de por medio. Israel históricamente intenta someter a los palestinos y estos últimos insisten en comprar misiles para disparar, sabiendo que no tienen opción alguna de ganarle a una potencia militar”.

Eso sí, para Maher Pichara, miembro de la Unión General de Estudiantes Palestinos, hay un sendero que lleve al término del conflicto o al menos, para apaciguarlo, aunque apunta más hacia la colaboración de Israel y el rol que ha tenido la ONU:

Maher Pichara, miembro de la Unión General de Estudiantes Palestinos (UGEP)

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