Respiro tributario: la propuesta de Chile Vamos a Hacienda

Respiro tributario: la propuesta de Chile Vamos a Hacienda

Dos diputados oficialistas propusieron a Hacienda reducir el IVA a algunos bienes esenciales y eximir del pago de contribuciones a quienes lleven seis meses cesantes. 

Por Tomás Borrowman F.

La harina o el arroz e incluso un computador son bienes indispensables para la vida en pandemia. Y esa fue la determinación del gobierno a través de la lista que emitió a finales de marzo. Aún así, el dilema es otro: el Impuesto al Valor Agregado (IVA) se mantiene en un 19%.

“(…) No solamente hay que aumentar la carga tributaria a los que más tienen, sino que también, hay que disminuir la carga tributaria a una clase media que hoy día está totalmente ahogada, porque es la que menos beneficios ha recibido en esta pandemia”,  dijo el diputado Gonzalo Fuenzalida (RN), en relación al documento elaborado junto al par de su conglomerado, Jorge Alessandri (UDI), y que fue entregado al ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, el pasado lunes 26.

La propuesta presentada a quien controla las arcas fiscales consiste en tres asuntos. Según lo informado a El Mostrador, en palabras de los legisladores, el primer punto es “la reducción del IVA para ciertos bienes básicos y esenciales durante un año”. Además, “la posibilidad de rebajar de las contribuciones un porcentaje de lo que se paga por crédito hipotecario y también eximir del pago de contribuciones a aquellos que se encuentran cesantes durante seis meses sin trabajo”. 

En relación a una eventual disminución del IVA (19%), el diputado Fuenzalida comentó que el fin de esta medida sería “ayudar a la familia de clase media, pero también para reactivar la economía”. 

El costo y beneficio

Si bien el tema de la tributación a los alimentos se ha discutido en otras instancias, en 2014 se logró aplicar el Impuesto Adicional a las Bebidas Azucaradas (IABA), para disminuir la ingesta de estos productos que contienen grandes cantidades de aditivos poco saludables. Sin embargo, la reducción de cánones a bienes esenciales no ha sido examinada en profundidad.  

Consultado por Cooler, el economista y director de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, Alejandro Montecinos, explicó que la idea de bajar los gravámenes de algunos productos no ayuda a la recaudación del fisco.  

Alejandro Montecinos, economista y director Escuela de Negocios UAI. 

Aunque para el académico, la propuesta presentada por los parlamentarios tiene lógica para el bienestar de las personas, también debe existir una ponderación de los costos de aquellas medidas.  

Alejandro Montecinos, economista y director Escuela de Negocios UAI. 

Clave: duración de la medida

Pese a que este tema recién llegó a las oficinas del ministerio de Hacienda esta semana, en Alemania, esta discusión no es nueva. Según informó la Deutsche Welle, el año pasado las autoridades germanas redujeron el tributo a los productos esenciales del 19% al 16% durante el segundo semestre de 2020, con el objeto de paliar las consecuencias económicas y financieras de los bolsillos alemanes. 

En el mismo medio, se detalló que la medida no cumplió con las expectativas de los especialistas: “La reducción temporal de las tasas del IVA generó un aumento en el consumo de 6.300 millones de euros, lo que se considera poco significativo en vista de la pérdida de 20.000 millones de euros en recaudación”. Asimismo, “se trata de un aumento del consumo del 0,6 por ciento frente a 2019. La pérdida de recaudación se estima en 20.000 millones. Eso quiere decir que la medida solo logró un efecto que equivale a un tercio de sus costos”, explicaron.  

Para Montecinos, lo que sucedió en Alemania “podría replicarse en Chile de manera más intensa o menos intensa, o lo que pasó en Alemania podría no darse en Chile”, aseguró. A juicio del experto, el elemento más importante es “si la baja de impuestos es permanente o es transitoria”. Además, aclara que “una baja del IVA por seis meses o dos meses por supuesto que va a tener un impacto en términos de actividad económica mucho más acotado que una baja que sea eventualmente permanente”, indicó el académico y director de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). 

“Bajar impuestos no es la solución”

Consultado por los dichos del RN Gonzalo Fuenzalida sobre una posible reactivación del mercado en virtud de una rebaja impositiva, el economista sostuvo que aun con un tributo reducido de forma persistente, la pregunta continúa siendo la misma: “¿Puede darse lo que plantea el diputado? Pero no sabemos la intensidad con la cual eso se daría, si es que se da”. 

Montecinos explicó que la reducción del IVA “no es la solución a nuestros problemas”.  

Alejandro Montecinos, economista y director Escuela de Negocios UAI. 

Finalmente, el académico ejemplificó su parecer a la propuesta con la compra de un computador, estipulado como un bien esencial para el teletrabajo y el difícil acceso para aquellas familias afectadas en sus ingresos.  

Alejandro Montecinos, economista y director Escuela de Negocios UAI. 

Contribución rima con preocupación

En un gran dolor de cabeza se ha convertido el pago de las contribuciones para Ana María Llach, abogada y residente de Punta Arenas. Y es que en el extremo sur de Chile, ni el frío congela la obligación de desembolsar una cantidad de recursos para cumplir con el impuesto a su bien raíz.  

Lleva 30 años viviendo junto a su familia en la capital de la región de Magallanes y la Antártica Chilena. Hace tres décadas compró a bajo precio, junto a su marido, una parcela ubicada relativamente cerca de la ciudad. Pese a no ser sector rural, para aquel entonces el estado del camino no estaba en las mejores condiciones, a lo que se sumó la falta de alcantarillado. Aun así, el pago, según contó, era “regular”. 

Llach, oriunda de Viña del Mar pero con raíces echadas en Punta Arenas, comentó que hace 15 años, las contribuciones no estaban -coloquialmente- ´por las nubes`, de hecho, ella indicó que el alza la encontró “relativamente razonable”. Sin embargo, la tributación comenzó a elevarse velozmente hasta llegar hoy al millón seiscientos mil pesos: “Impagable”, afirmó.  

En este “respiro tributario” presentado por los diputados Gonzalo Fuenzalida (RN) y Jorge Alessandri (UDI), ante lo informado por El Mostrador, “la propuesta de contribuciones va por dos caminos: primero, si has perdido el trabajo durante seis meses no tienes cotizaciones previsionales ni emisión de boletas de honorarios vas a poder quedar exento de las siguientes dos cuotas de las contribuciones”.  

Respecto a la segunda vía, Alessandri espetó que la idea es “rebajar de las contribuciones un porcentaje de lo que se paga por crédito hipotecario”. En simple, “una persona que paga 10 millones de pesos al año en distintas cuotas de su crédito hipotecario pueda tomar dos millones y pueda rebajarlo de las contribuciones que tiene que pagar, de esa manera creemos que es más justo”, ejemplificó el parlamentario.  

Llach y su marido no solo deben solventar el impuesto por su casa en Punta Arenas, sino también, gravámenes por un departamento que compraron en Viña del Mar. Financiado por un crédito hipotecario que aún tiene cuotas vigentes, opinó que es necesaria una medida como la presentada por los parlamentarios.  

Ana María Llach, residente de Punta Arenas.

Sin letra chica

Para la puntarenense, una de sus preocupaciones es que las medidas eventualmente adoptadas por las autoridades vengan con una letra chica.  

Ana María Llach, residente de Punta Arenas.

Pese a que la propuesta incluye viviendas principales de hasta 6.000 UF, Llach no podría tener una reducción de impuestos por su bien raíz en Viña del Mar, aunque está pagando un crédito hipotecario, dado que no es donde ella reside habitualmente. 

Al cierre de esta edición, según informó Pauta, la comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados, mientras se discutía el impuesto a las grandes fortunas del país, también aprobó la indicación para que, entre 2021 y 2022 se haga una reducción del IVA a ciertos bienes y servicios. De un 19% a un 10% a los “alimentos, combustibles, productos sanitarios, hotelería, servicios funerarios y flores, entre otros; mientras que quedaría en 4% para insumos básicos (harina, leche, huevos, entre otros), libros, medicamentos, prótesis y servicios de teleasistencia”.

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