Clases online versus presenciales: la dificultad de enseñar en pandemia

Clases online versus presenciales: la dificultad de enseñar en pandemia

Con los avances de fase del plan Paso a Paso, en la región Metropolitana se reactiva el debate respecto con el formato de las clases. En esta encrucijada, los profesores han tenido que adaptarse a todo.

Por Matías Venegas y Constanza Grau M.

El debate sobre si los colegios y liceos deben volver a las clases presenciales estuvo paralizado durante abril, pero con el anuncio del gobierno, de que 10 comunas de la región Metropolitana avanzarán a fase 2, se volvió a abrir la incógnita: ¿es primordial este retorno lo antes posible?

La pregunta la respondieron profesores, alumnos y un experto en infectología.

Profesores y pandemia: El desafío de enseñar en clases online

Adaptarse a nuevas tecnologías, alumnos y alumnas con problemas de internet, la falta de concentración y la sobrecarga académica son algunas de las problemáticas a las que se enfrentaron los profesores desde que comenzó la pandemia. En muchos casos, las dinámicas de aulas online se han mantenido por más de un año.

Rosario Steinmetz, profesora de prebásica, cree que una de las mayores dificultades en enseñarles por vía remota a sus alumnos, es la concentración. “Es muy difícil, están claramente en su zona de confort entonces pueden pararse e ir a jugar”, comentó. Menciona que ha tenido que hacer “de todo” para lograr que los niños se enfoquen en la materia, porque fue imposible una performance cien por ciento expositiva.

Algo similar vivió Roberto Oyarce, profesor e inspector del Colegio Rauquén, quien reconoció como una problemática “la cantidad de tiempo con horarios muy extensos de conexión”, tanto para los alumnos como para los profesores, quienes después de las clases se quedan conectados revisando tareas, pruebas y material de estudio.

Conexión humana

Según un estudio del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), los profesores establecieron nuevas dinámicas a la hora de ejercer la docencia, no solo se adaptaron a nuevas tecnologías, sino que también se acercaron a los alumnos y sus familias, ya que las clases se insertan en el ámbito doméstico.

En el mismo informe se menciona que dentro de las problemáticas que enfrentan los docentes con respecto a sus preocupaciones “lo más difícil fue establecer distancia entre hogar y trabajo escolar, y saber de los problemas de sus estudiantes sin poder ayudarlos a ellos o a sus familias”.

Tal es el caso de la profesora Erika Zúñiga, quien está a cargo de un cuarto básico en la Escuela América Latina en Romeral. Ella relató la historia que vivió con una de sus alumnas. La docente recibió el llamado desesperado de la mamá de la menor que la excusaba si es que no podía mandar algunas tareas, su abuela estaba hospitalizada por la Covid y eso tenía a la familia muy afectada.

La maestra movió sus contactos y pudo averiguar lo que estaba pasando en el hospital por medio de una amiga que era enfermera, ella le relató que estaban colapsados y por lo mismo no había posibilidad de una llamada o una visita “Para toda su familia fue muy triste estar esperando cada día una llamada para saber cómo seguía”, comentó. Al poco tiempo la abuela falleció.

Zúñiga también contó otra llamada que recibió por parte de una apoderada, quien le contó a la maestra que no tenía comida para darle a sus hijos en los días que venían. La docente se comunicó con la Municipalidad para ver el caso, la fueron a visitar y llevaron alimentos.

Las historias que relató muestran el compromiso que ella y gran parte de los docentes tienen con sus alumnos y refleja de mejor forma las cifras del estudio del CIAE.

Según el CIAE, las principales preocupaciones de los profesores fueron el bienestar de su familia, su seguridad laboral y el estrés de la docencia. Esto dejó en evidencia una dimensión que muchas veces no es tomada en cuenta: los profesores son personas.

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