Espionaje a Mauricio Weibel: declaraciones de juez complican al Ministerio Público

Espionaje a Mauricio Weibel: declaraciones de juez complican al Ministerio Público

Dichos del ministro de la Corte de Apelaciones, Juan Antonio Poblete, pone en jaque tesis del ente persecutor que busca declarar ilegal el supuesto procedimiento de espionaje del Ejército al periodista Mauricio Weibel.

Por Tomás Borrowman F.

Dicen que las palabras “se las lleva el viento”, pero en esta oportunidad fue todo lo contrario. Durante la jornada de ayer martes, en la comisión de Inteligencia de la Cámara, la que fiscaliza los sistemas de inteligencia del Estado, el magistrado de la Corte de Apelaciones de Copiapó, Juan Antonio Poblete, fue citado para declarar frente a los diputados sobre la llamada Operación W, la que se enmarca en el presunto espionaje por parte de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) al periodista Mauricio Weibel, autor del libro Milicogate, el que dejó al descubierto actos de corrupción al interior de la institución castrense.

En la instancia, las palabras del juez Poblete podrían cambiar el rumbo de la investigación que el Ministerio Público está llevando en contra del Ejército ante la solicitud de intervención de un teléfono celular para espiar a, según el documento, un “(…) agente (…) cuyo objetivo sería la obtención de antecedentes estratégicos sobre el Ejército de Chile en la ciudad de Santiago”.

A la reunión calificada como secreta y, por lo informado en la página web de la Corporación, asistieron el ministro de Defensa, Baldo Procurika, y el director de la DINE, general de brigada José Marzal. En tanto, La Tercera detalló que se sumaron a la actividad el actual comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez, junto a dos oficiales (R) que estuvieron a cargo del organismo de Inteligencia, además del cuestionado magistrado Poblete.

Nada es lo que parece

El Centro de Investigación Periodística (Ciper Chile), en un hilo de Twitter publicado un par de horas más tarde después de la comisión en la Cámara de Diputadas y Diputados, acreditó mediante un documento secreto, la solicitud del director de Inteligencia del Ejército, Schafik Nazal, para realizar la intervención de un número telefónico, en 2017. La petición, dirigida al entonces ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Antonio Poblete, aseguraba que el espionaje se realizaría a un agente extranjero bajo la Ley 19.974, artículos 24 a) y c), que regula el accionar de los servicios de inteligencia del Estado y las Fuerzas Armadas.

Ley 19.974 “Sobre el Sistema de Inteligencia del Estado y crea la ANI”. Crédito: BCN

Sin embargo, Ciper informó el 29 de marzo a través de un reportaje que el ministro Poblete habría sido engañado por la propia DINE para la autorización de la investigación a esta supuesta persona que estaría recabando información del Ejército. No obstante, este individuo nunca existió y era, precisamente, el periodista Mauricio Weibel, quien denunció públicamente que fue espiado por personal militar.

En la seguidilla de tuits, Ciper aclaró que el nombre del comunicador nunca apareció en el documento oficial, dado que, según lo que informaron los ex jefes de inteligencia en la Cámara, no podía filtrarse la identidad de Weibel al interior del Poder Judicial.

Lo controversial de este hecho es que, en la Comisión de Defensa celebrada este martes, según informó La Tercera, el ministro de la Corte de Apelaciones de Copiapó, Juan Antonio Poblete, siempre estuvo al tanto de que se trataba de Mauricio Weibel.

En ese sentido, los dichos del juez complican la investigación que el Ministerio Público lleva a cabo en este tema, dado que el organismo persecutor estaría buscando irregularidades en el proceso del presunto espionaje al periodista, lo que provocaría además, un entrampamiento en el actuar del Ejército conforme a la Ley de Inteligencia, como así también, revisar si es que existieron otros delitos asociados.

Aún así, para el diputado UDI Osvaldo Urrutia, consultado por Biobío Chile, afirmó que “ha quedado claramente establecido que la petición del Ejército se hizo apegada a la Ley de Inteligencia y nunca se engañó al ministro de la Corte”.

Solicitud del director de la DINE al ministro de la Corte, Juan Antonio Poblete para realizar intervención telefónica. Crédito: Ciper Chile.

Los otros casos

El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Centro Norte, es el encargado de investigar al Ejército por otros cinco presuntos espionajes a periodistas. Se trata de Santiago Pavlovic, Juan Cristóbal Peña, Pascale Bonnefoy, Danae Fuster y Javier Rebolledo, quienes incluso, denunciaron amenazas y amedrentamientos por parte de la institución militar.

El presidente del Colegio de Periodistas de Chile, Danilo Ahumada, aseguró que estos actos son una naturalización de las prácticas realizadas por parte de la entidad castrense.

Danilo Ahumada, presidente del Colegio de Periodistas de Chile

Los periodistas presuntamente espiados por el Ejército se suman a la lista de otros cuatro exfuncionarios castrenses, quienes denunciaron irregularidades financieras al interior de la organismo militar.

Cuando el poder coarta a la prensa

Mauricio Weibel, Santiago Pavlovic, Pascale Bonnefoy, Juan Cristóbal Peña, Danae Fuster y Javier Rebolledo son los nombres de los seis periodistas que fueron supuestamente investigados por el Ejército. Por otro lado, Magdalena Díaz, la asesora del segundo piso de La Moneda que llamó al dueño del canal de televisión La Red para mostrar la molestia del Ejecutivo por la entrevista que realizó Eduardo Fuentes en Mentiras Verdaderas a Mauricio Hernández Norambuena, el “Comandante Ramiro”, condenado por la autoría intelectual del asesinato a Jaime Guzmán. A esto, se suma que el ministro de Salud, Enrique Paris, condenó el artículo de una periodista del The Washington Post en que relató las deficiencias en el manejo de la pandemia en Chile.

¿Qué elemento hay en común entre los tres ejemplos mencionados? Las presiones de organismos del Estado hacia los periodistas.

El informe de Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021, elaborado por la organización Reporteros Sin Fronteras, mostró la realidad para el ejercicio del periodismo en Chile: entre 180 países está en el lugar 54 en materia de libertad de prensa. La caída de tres lugares en el ranking (51º en 2020) se debe a que, según lo reportado por la institución sin fines de lucro en radio Biobío, “cubrir las manifestaciones se ha convertido en una actividad extremadamente peligrosa”.

Es que desde octubre de 2019, la cobertura periodística en las movilizaciones ha sido compleja. Y así lo comentó el líder del Colegio de Periodistas de Chile, Danilo Ahumada frente a las dificultades de la prensa en el marco del estallido social y de los protocolos utilizados por efectivos policiales.

Danilo Ahumada, presidente del Colegio de Periodistas de Chile

En la gráfica de Reporteros Sin Fronteras, los países que están de color naranjo tienen “problemas significativos” para ejercer el periodismo. Según la misma institución, por efectos de la pandemia, las naciones del Cono Sur han disminuido un 2,5% en la libertad de prensa. La causa principal, el difícil acceso a la información entregada por los gobiernos sobre el Covid 19.

El escenario más complejo lo viven países con regímenes dictatoriales o restricciones políticas severas, tales como Cuba, Corea del Norte, China, Egipto, Arabia Saudita, Yemen, Somalia, Libia, Siria, Irak, Turkmenistán, Tayikistán, Laos y Vietnam. En tanto, las repúblicas que no tienen problemas ante el derecho a informar y a expresarse son Costa Rica, Jamaica, Portugal, Suiza, Noruega, Suecia, Finlandia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Groenlandia y Nueva Zelanda. Todas ellas figuran en “buena situación”.

Mapa de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021. Crédito: RSF/ Biobío Chile. 

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