Camino a los Oscar: El rol de las bandas sonoras

Camino a los Oscar: El rol de las bandas sonoras

El trabajo muchas veces invisibilizado de las bandas sonoras en las películas es indispensable. Logran marcar generaciones a través de icónicas canciones, aun cuando las cintas no logran un premio.

Por: Marianne Mathieu

Existen películas que logran sumergirse en el cerebro de las personas a tal punto que, con solo pensar en ellas, resuena de manera inconsciente la banda sonora en sus cabezas. Este es el caso de filmes como la trilogía de El Padrino, Star Wars o Tiburón, donde parte importante de la percepción de los largometrajes se produce gracias al efecto que provocan sus composiciones musicales.

Este fenómeno también ocurre de manera inversa: cuando suena la canción más icónica de una cinta determinada, las personas son capaces de identificarla sin mayor dificultad.

La productora de cine Catalina Alarcón explicó la importancia que tienen las bandas sonoras al momento de crear un producto audiovisual. “Para las películas es todo un universo que explorar, más que nada porque te lleva a ciertos estados emocionales y apoya muchísimo la línea narrativa de los personajes que uno quiere exhibir al espectador”, comentó.

Sobre el rol que cumple el sonido en lo audiovisual, el productor musical Santiago Pecci afirmó que la clave para lograr una composición armoniosa en su totalidad es la homogeneidad del producto final. “Si una película está bien ambientada y la estética sonora y visual calzan, finalmente todo tiene una sintonía”, agregó.

Para el escritor y crítico de cine Ernesto Garratt, las bandas sonoras son importantes en que “son un viaje musical que nos acompaña toda la vida, porque estamos expuestos y somos espectadores de esta música que generalmente es un personaje muy secundario; pero cuando logra ser el primer personaje, el que inclusive es tan o más esencial que lo que vemos o sentimos en la pantalla, estamos hablando de una banda sonora extraordinaria”.

Música que marca generaciones

Hay películas que, aunque transcurran los años, se mantienen vigentes o se convierten en lo que algunos catalogan como “clásicos” del cine. Filmes que nacieron junto a generaciones y las marcaron de tal forma, que la transmisión a sus descendientes se produjo de manera casi innata.

Muchos de estos, además de compartir diferentes aspectos importantes, como el uso de imágenes o las actuaciones de sus protagonistas, contaron con grandes composiciones que les aportaron en la construcción de su narrativa, produciendo —muchas veces sin imaginarlo— un gran efecto en sus espectadores.

Garratt comentó que “generacionalmente marca mucho, especialmente cuando uno es niño. La banda sonora de Alan Menken por La Sirenita y Aladdin, o de Hans Zimmer con el El Rey León, marcó toda una generación. Antes ocurrió en 1983, cuando John Williams ganó el Oscar por E.T.”,

“Es un viaje musical que nos acompaña toda la vida”

Ernesto Garratt, escritor y crítico de cine

Los largometrajes que mencionó Garratt tienen bandas sonoras icónicas. Niños y niñas cantaban sus canciones tanto en el idioma original como su traducción al español latino.

Este fenómeno igual se replica con aquellos filmes que no tienen letra, como son los casos de Star Wars, Tiburón, El Padrino o E.T.,

“Vangelis también lo logra en Blade Runner, la del ‘82. Es excepcional lo que construye ahí el compositor griego para la película de Ridley Scott con música electrónica, provoca un efecto disonante con lo que vemos en pantalla. Se produce algo mágico y que también causa mucho sentido de algo característico, y logra marcar una generación, a pesar de que no ganó el Oscar”, recordó Ernesto Garratt.

Bandas sonoras icónicas ganadoras del Oscar

En la industria del cine el máximo galardón es otorgado por la Academia de Hollywood: el premio Oscar. Esta ceremonia se encarga de reconocer anualmente, las cualidades por las que destacan las películas que se produjeron, y dentro de una de esas categorías está la que alude a la mejor banda sonora.

Dentro de esta nominación han triunfado desde cintas más musicales, como Mary Poppins y El Mago de Oz, hasta otras donde el sonido se utiliza como recurso ambiental, como La Lista de Schindler, Joker y The Social Network.

No todas las películas ganadoras son recordadas por su banda sonora, puesto que, a diferencia de algunos casos particulares como Up o La la land, el recurso musical no es característico del producto final.

Alarcón contó que esto se debe a que son obras que se hicieron para esas películas. Se contrata a diferentes músicos que trabajan con orquestas de cámara y múltiples instrumentos, y lo que hacen es que se sientan a ver la película en un salón enorme y van componiendo la pieza musical particular, lo cual, afirma la cineasta, es clave para generar el enganche entre el espectador y la música.

Según Pecci, la diferencia se puede producir por la utilización del recurso de leitmotiv, que consiste en el uso de melodías en específico para cada personaje o situación. “Por ejemplo, cuando entra Darth Vader, suena una canción. Entonces ese leitmotiv ayuda mucho a generar la presencia de ese personaje. Puedes estar viendo la película y si en cualquier momento se mete la música de Darth Vader, uno entiende que va a venir. Entonces 10 segundos después aparece. Así de poderosa es la banda sonora”, comentó.

Las que no ganaron

Por más que haya películas con bandas sonoras que marcaron generaciones completas y produjeran un efecto masivo en la población, la Academia no siempre se encargó de otorgarles el reconocimiento mayor.

Respecto a aquellas que son más taquilleras e icónicas, como Ghost o Grease (que ni siquiera estuvo nominada), Alarcón comentó que “la selección que hace la Academia es compleja en términos de lo que la gente le gusta o lo que quiere ver. Normalmente, lo que la masa quiere ver en el cine, no siempre representa lo que tiene más premios”.

Según Garratt, los premios Oscar buscan premiar a un largometraje no solo por su música, sino que muchas veces tiene que ver con que el filme cumpla con una historia que la asociación desee premiar —la última década las premiaciones se han caracterizado por sus galardones a producciones que tratan temáticas de una índole más social—.

“En su tiempo a nadie le gustó Blade Runner, la del ‘82. En ese entonces la película no prendió en las candidaturas, y la que sí prendió fue Carros de Fuego, también con composición de Vangelis, que es hipercorrecta, como para toda la audiencia, con el gusto de todos. Entonces esa ganó el Oscar”, opinó Garratt.

Todas las fichas van por Soul

La próxima ceremonia de entrega de los premios Oscar se llevará a cabo el domingo 25 de abril y hay cinco cintas disputando la categoría a mejor banda sonora: Soul, Mank, Minari, News of the World y Da 5 Bloods. La favorita para el galardón es Soul, la cinta animada de Pixar, donde un profesor de música se transporta fuera de su cuerpo y debe encontrar la manera para volver a él.

Alarcón también considera que será el probable ganador, ya que “la propuesta es una mezcla de jazz con música experimental. Creo que sería bien innovador si logra ganar, pero igual tiene sentido, porque en el fondo es una película muy musical”.

Por otro lado, Garratt reiteró su postura respecto a cómo los largometrajes ganadores a esta categoría suelen triunfar por su temática, pero destaca el filme animado por sobre los otros competidores debido a su carácter musical. “Yo creo que Soul va a ganar, porque es bonita, y aparte Trent Reznor —compositor musical de la película— lo ha hecho muy bien”, mencionó.

A continuación hay una playlist con una selección de temas históricos:

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