Una postergación electoral con flecos

Una postergación electoral con flecos

A cuatro días de realizarse las votaciones para elegir a los futuros constituyentes, el Congreso aprobó un proyecto del gobierno para cambiar la fecha de las elecciones. La discusión fue intensa y se abrieron varios flancos y polémicas en el escenario político y sanitario. Hubo argumentos a favor y en contra del aplazamiento y quedaron cabos sueltos: la suspensión de la propaganda, los alcaldes que retomaron sus funciones, el transporte público de ese día.

Durante el plebiscito del 25 de octubre de 2020, la pandemia parecía estar en declinación. Ese día hubo 1.521 contagios y 52 muertes por coronavirus. Aun así, con miedo, la gente se movilizó a sus locales de votación y ejercieron su derecho cívico con tranquilidad y respetando las normas de higiene.

¿Se podrá volver de aquí al 15 y 16 de mayo al número de contagios y muertes del 25 de octubre, considerando las altas cifras de la pandemia en el presente? ¿Qué pasa si las condiciones sanitarias no son propicias a mediados del próximo mes para realizar las votaciones?

El aplazamiento electoral debió considerar la situación sanitaria: si los contagios disminuyen a 1.500 diarios, sí se podrían realizar los comicios.

El fin de semana electoral debió ser feriado irrenunciable y asegurar transporte público sanitizado y gratuito para que la gente no tenga miedo -porque lo tiene- de salir a exponerse para votar por un(a) constituyente, alcalde, gobernador y concejal. Pero el Congreso finalmente no aprobó estas ideas. La única innovación respecto del plebiscito de 2020, es la votación en dos días, que podría aminorar la probabilidad de contagios entre los votantes.

En las condiciones actuales, en medio de una nueva ola y con el sistema de salud sobrepasado, es inadecuado hacer elecciones que podrían poner en riesgo a la ciudadanía. Además, la legitimidad de quienes resulten elegidos dependerá también de que la participación alcance las cotas que tuvo en el plebiscito.

Otro aspecto controvertido es el financiamiento de los candidatos independientes, que no cuentan con un partido que les ayude a solventar la campaña. ¿Qué ocurrirá si es necesario postergar de nuevo las elecciones?

También tuvieron una ventaja inesperada sobre sus adversarios los alcaldes incumbentes -que postulan para mantener el cargo- y retomaron sus cargos por una semana.

En conclusión, este cambio de fecha fue desprolijo y dejó abiertas interrogantes que solo el tiempo y la evolución de la pandemia podrán resolver.

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