Periodismo bajo ataque: la libertad de expresión está en juego

Periodismo bajo ataque: la libertad de expresión está en juego

La violencia contra la prensa se tomó la agenda luego de la agresión que sufrió un equipo de TVN. Desde el estallido social en 2019 los periodistas han sufrido detenciones ilegales por parte de Carabineros y los medios han cambiado sus protocolos de seguridad.

Por: María José de la Barra y Constanza Grau.

“No hay ningún golpe noticioso que sea más importante que nuestra integridad física”

Luego que el periodista Iván Núñez y el camarógrafo Esteban Sánchez, de Televisión Nacional de Chile (TVN), sufrieran el ataque con disparos en Tirúa que dejó heridos a ambos profesionales, algunos medios de comunicación decidieron reducir la amplitud de su cobertura durante el lunes 29 de marzo, Día del Joven Combatiente, con el objetivo de no exponer a sus trabajadores.

Una periodista de un canal de televisión abierta -que prefirió reservar su identidad- reveló que la preocupación llegó a tal punto que un directivo de prensa dejó solo a dos de los once equipos que estaban destinados para esa noche: “Esos colegas estaban por si había algo muy importante que cubrir, pero él nos dijo que no había ningún golpe noticioso que fuera más importante que nuestra integridad física, por lo que casi nadie llevó el tema”.

La periodista afirmó que la mayoría de los cambios en los protocolos de seguridad son posteriores al estallido social de 2019, momento en el que la “odiosidad” hacia los medios de comunicación aumentó, a su juicio, de forma exponencial. 

“Antes de octubre era distinto, te decían cosas en la calle, pero era poco usual. Ahora ya no vamos a las marchas, no se participa desde dentro y, en caso de que se haga, los medios van con cámaras pequeñas, con micrófonos que no tengan los conos que distinguen al canal o simplemente se reportea desde balcones que hemos arrendado”, describió.

Según el relato de la periodista, en algunas manifestaciones hay personas que vigilan que no llegue ningún medio, que no se transmita lo que está pasando. “Uno de los vigías una vez nos vio en el auto y empezó a apedrearnos. Salimos de ahí, nos movimos a una calle apartada y nuevamente nos encontraron para sacarnos. Yo pensé que me iban a golpear”, contó.

¿A qué se debe el rechazo ciudadano?

Para la secretaria general del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas, Ana María Olivares, el descrédito de la gente hacia los medios se debe, en su mayoría, a que la prensa en Chile es “bastante condescendiente con algunos poderes. No todos los periodistas trabajan para fiscalizar al Estado y eso hay que reconocerlo”, opinó.

Olivares plantea que la desconfianza se acumuló con el paso de los años y, debido a esto, el rechazo de la gente es parte de los costos que el periodismo debe asumir. “No solo somos víctimas, también tenemos responsabilidad en esto: hay medios que participaron en montajes y otros que omitieron mucha información”, aseguró.

El presidente del Colegio de Periodistas, Danilo Ahumada, apunta hacia otros factores. Explica que la concentración en la propiedad de los medios de comunicación y que la población no se sienta representada en estos son aristas que también se deben considerar al evaluar el rechazo ciudadano a los periodistas.

“Luego del estallido social la gente empezó a demandar otras cosas y querían que los medios las cubrieran. Uno busca sentirse representado o, al menos, que tus valores y convicciones se muestren a través de la voz de otros. Pero como eso no pasó, el distanciamiento con la población fue notorio, ya que los intereses de la gente no se vieron reflejados”, dijo.

Ahumada asegura que desde el Colegio de Periodistas siempre han rechazado los actos de violencia, ya que nada justifica las agresiones a la prensa: “Hay que entender la lógica bajo la que se conforman los medios, porque el periodista o el camarógrafo que está en terreno responde a una línea editorial que está preestablecida y que representa a una elite política del país”.

“El Estado no garantiza el libre ejercicio de la profesión”

Según información del Observatorio por el Derecho a la Comunicación, desde octubre de 2019 a marzo de 2021 se han registrado 294 denuncias por ataques de agentes del Estado contra la prensa.

Frente a esto, Ahumada detalló que no solo hay denuncias por procesos de detención, sino también por maltrato e incluso por casos de abuso sexual: “Carabineros no confunde a los periodistas con la multitud, sino que los detiene con credenciales y cámaras en mano. Con esto se vulnera el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la libertad de información que tiene la ciudadanía”.

Olivares, quien ha sido testigo de esta situación, relató que “Carabineros toma detenidos a periodistas que tienen salvoconductos y su justificación es que los colegas entorpecen la labor policial. Sin embargo, solo los están grabando y cualquier persona puede grabar uno de sus procedimientos”.

Los dirigentes gremiales informaron que la mayoría de los periodistas involucrados están en procesos de formalización y, en algunos casos, se les han aplicado medidas cautelares. Debido a esto, Ahumada agregó que ya entablaron una reunión con el fiscal nacional Jorge Abbott para manifestarle su preocupación por la judicialización de los casos contra periodistas.

“Como hoy el Estado no garantiza el libre ejercicio de la profesión, nosotros tuvimos que levantar un equipo que está en las calles, en las movilizaciones, como observadores de los Derechos Humanos, para garantizar que los colegas puedan hacer su trabajo”, dijo.

Para Alberto Precht, abogado y director ejecutivo de Chile Transparente, la gravedad de esto debe ser relevado como un tema de discusión nacional: “Desde el punto de vista del derecho, la libertad de expresión es una de las bases de la democracia. Si esta no existe o se ve dañada se está atentando contra la razón misma del ser, que es poder razonar autónomamente, expresar opiniones y sentimientos”.

Hablan estudiantes de periodismo

Debido a los hechos de violencia que afectaron a Ana María Olivares (ver nota de televisión) y al equipo de prensa de TVN, los centros de estudiantes de periodismo de diferentes casas de estudio a lo largo del país, emitieron una carta en la que plantearon con fuerza su repudio a los hechos de violencia que sufrieron sus colegas.

“Estas situaciones ponen en riesgo a quienes ejercemos la labor de comunicar e informar. Además, violan la libertad de prensa”, mencionaron.

Pese a la compleja situación, los futuros comunicadores de la Universidad Adolfo Ibáñez, la Universidad Austral, del Cuerpo de Delegados de Periodismo de la Universidad Católica del Norte y de otras escuelas enfatizaron en que “ningún acto de violencia frenará nuestra motivación y compromiso con el ejercicio libre del periodismo”.

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