Tuberculosis: la enfermedad desplazada por la Covid-19

Tuberculosis: la enfermedad desplazada por la Covid-19

La pandemia puso en peligro los avances en el combate a este mal. A esto se suma la resistencia a los medicamentos que tratan la infección bacteriana.

Por Francisca Moya Mieville

El 24 de marzo se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis (TBC), la enfermedad infecciosa que, hasta antes de la Covid-19, más vidas cobraba. Así lo demuestra el informe “Vigilancia y seguimiento de la tuberculosis en Europa 2021” que realizó el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según el escrito, el desplazamiento de la TBC al segundo lugar es un preocupante indicio “de que la Covid-19 puede detener el progreso o causar retrocesos significativos” en el tratamiento de la enfermedad.

Ahora bien, ¿por qué es tan importante? Aunque la TBC es curable y prevenible, aproximadamente un 30% de la población mundial está infectada por el bacilo, pero no enfermos ni tampoco pueden contagiar. A esto se le llama tuberculosis latente. De este porcentaje, una décima parte tiene riesgo de presentar la infección bacteriana de forma activa.

Lo preocupante es que al comienzo de la TBC los síntomas pueden ser leves (como fiebre, sudores nocturnos y tos, entre otros) y por varios meses, por lo que la gente tarda en recurrir a un médico.

En este período inicial, el infectado puede transmitir la TBC. De hecho, según la OMS, “a lo largo de un año, un enfermo tuberculoso puede infectar a unas diez a 15 personas por contacto estrecho”.

Es una enfermedad que, si no se trata de manera adecuada, puede ser mortal. Su tratamiento es de seis meses con una combinación de antibióticos. Pero el problema es que ahora no todos reciben atención médica. En Chile, en 2017, hubo 2.740 casos y dos años más tarde, la cifra ascendió a 3.000.

Con la llegada de la pandemia la prestación de servicios a personas con TBC ha disminuido. Esto se atribuye a que se realizan menos pruebas y no todos están diagnosticados, con lo que se corre el riesgo de que mueran e infecten a más población. La Covid-19 “ha desviado la atención y los recursos”, dijo el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge.

La prevención y el diagnóstico precoz son claves en la lucha contra la enfermedad, según planteó la médico broncopulmonar Paula Leazoqui: “Es súper importante, porque mejoras la pesquisa de casos haciéndole baciloscopias a los sintomáticos para tratar a tiempo”.

La profesional de la salud también comenta que la TBC tiene mucho que ver con las condiciones sanitarias del país, los niveles de hacinamiento y con las defensas del huésped, por ello, considera fundamental mejorar la higiene y viviendas.

La resistencia a los antibióticos

Varios médicos coinciden en el desafío que implica la creciente resistencia a los medicamentos que curan la enfermedad, de ahí que sea tan importante poder pesquisar antes de que sea muy tarde.

Los tratamientos tienen resultados bajo lo esperado, hay cepas que no responden a los métodos estándar.

Según una investigación del medio Gaceta Médica sobre salud: “Uno de cada tres pacientes europeos con tuberculosis pulmonar tiene una forma de la enfermedad resistente a los medicamentos”.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: