Autorizan la vacuna de Pfizer en Chile: lo que viene ahora

Autorizan la vacuna de Pfizer en Chile: lo que viene ahora

Se espera que las primeras dosis lleguen la próxima semana en vísperas de navidad, en que empezará un proceso inicial de inoculación principalmente con trabajadores de la salud y el sector público.

Por Ignacio Riveros

El 16 de diciembre se volvió uno de los días más importantes desde que el virus surgido en China se expandió al mundo y llegó a Chile. El Instituto de Salud Pública autorizó oficialmente una de las vacunas estadounidenses, que según las pruebas realizadas cuenta con un 95% de éxito en su uso.

Hace unas semanas escuchábamos noticias de Europa, en que Inglaterra se volvió el primer país en aprobar el uso de esta misma vacuna, que ya se está implementando en ese país.

Si bien se respaldó su uso, ahora viene el proceso de resolución, que luego de unos días dará paso al comienzo de importación de los inmunizadores que serán usados en Chile.

El presidente Sebastián Piñera realizó una cadena nacional en la que incentivó a tomar la vacuna, “Va a ser voluntaria y gratuita, y va a contar con la aprobación de los organismos de salud más prestigiosos del mundo, del ISP y del apoyo de la ciencia que ha demostrado categóricamente que las vacunas protegen la salud y salvan vidas”, apuntó el mandatario.

Las fases de vacunación

La doctora Jeannette Dabanch, presidenta del Consejo Asesor de Vacunas e Inmunizaciones (CAVEI) en una presentación que transmitió el Colegio Medico de Chile, explicó cómo se dará el proceso de vacunación.

La fase inicial para este proceso se dividirá en 3 subfases, enfrentando el suministro limitado y fraccionado de estas dosis. Las primeras personas en recibir el tratamiento serán el personal de salud clínico y administrativo en atención abierta, cerrada y de urgencia.

Durante las tres partes del periodo inicial, también se inoculará a trabajadores públicos, como personal de seguridad, trabajadores de transportes, profesores, entre otros, con el objetivo de que la entrega de servicios básicos no se detenga.

La doctora Dabanch aclaró que “la vacuna de ninguna forma va a reemplazar las medidas de cuidado que se han implementado hasta ahora” para luego agregar: “recuerden que hoy se aprobó la vacuna Pfizer, que es de plataforma innovadora que requiere dos dosis, separadas por tres semanas, por lo tanto, la protección comenzaría a la cuarta semana de administrada la primera dosis”.

A lo que vayan llegando más dosis de la vacuna, se irá ampliando el grupo de personas que las recibirá, lo que podría llevar meses o extenderse durante todo 2021.

Sin embargo, su eficacia no se comprobó en menores de 16 años, embarazadas, lactantes y personas inmunocomprometidas, a quienes no se les recomienda vacunarse.

La investigación de Pfizer

Entre las preocupaciones que surgieron con el tratamiento está su corta elaboración, ya que la investigación e implementación de las vacunas, por lo general, duran entre cinco a seis años antes de empezar su distribución. En este caso, el tiempo fue mucho menor porque la rama del coronavirus que provocó la pandemia es prima del SARS y el MERS, antiguos virus que ya tenían tiempo de examinación, lo que fue fundamental para desarrollar la vacuna

Otro punto que ayudó a la rápida elaboración de las dosis fue la billonaria inversión hecha por distintos países del mundo, ya que realizar una vacuna consume mucho capital de mercado, el apoyo mundial a su investigación y producción disminuyó significativamente este tiempo.

Como tercer punto importante en el proceso de creación de la vacuna estuvo el número de voluntarios que se prestaron para testear las dosis. En el común de este proceso se piden alrededor de seis mil voluntarios para probar la eficacia, pero en este caso la cifra llegó 44 mil.

Sigue el autocuidado

Como indicó Dabanch, hay que seguir respetando las medidas de seguridad implementadas desde el inicio de la crisis sanitaria, pero para la doctora y docente de la universidad del Desarrollo, Sofía Salas, no solo es un deber personal, sino que también las autoridades políticas del país deben encargarse de demostrar la importancia de la vacunación.

Sofía Salas: Médico cirujano, académica de la Universidad del Desarrollo y Postgrado en Farmacología Clínica en la Royal Postgraduate Medical School, Londres

“Cualquier información que induzca temor y desinformación en la población, obviamente preocupa, como por ejemplo, el comentario de un honorable diputado (Gonzalo Fuenzalida) que dijo que por ningún motivo se vacunaría porque la vacuna no es segura y que eso lo dicen los expertos”, la investigadora afirmó que cuando una autoridad lanza ese tipo de comentarios sin mayor fundamento, causa un daño a la confianza pública de todo el proceso de inoculación y que le parece imprudente.

Además, la médica justificó la decisión del CAVEI de vacunar antes al personal de salud que a los políticos. “Si uno faranduliza la vacuna y arma un escenario, donde está el presidente o el ministro de Hacienda, uno podría dar señales equívocas. Por ejemplo, en Chile si se vacuna primero el presidente, algunos creerían que no se está vacunando, y otros pensarían ¿por qué se salta la fila?”, indicó Salas.

Como última reflexión, la doctora planteó que, si bien, para erradicar el virus se necesita una vacuna que funcione, lo ideal es aprobar más vacunas que se estén desarrollando para que haya más disponibilidad mundial de inoculadores y para que se presenten productos con ventajas comparativas a Pfizer, por ejemplo, que no se requieran dos dosis para tener resultados.

El primer suministro de vacunas, que se espera sean alrededor de 30 mil, debería llegar a Chile el 23 de diciembre, es decir, en una semana más, para empezar el proceso entre el 24 y 25 del mismo mes.

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