John Le Carré: el espía que surgió del frío

John Le Carré: el espía que surgió del frío

El novelista de la Guerra Fría murió a los 89 años en el sur de Inglaterra en Cornualles, donde curiosamente parte una de sus obras más conocidas “El espía que surgió del frio”. Según comunicó su agente, Johnny Geller, el escritor falleció el sábado en la noche luego de una neumonía que lo acomplejó este último tiempo.

Por Raimundo Irazabal

David John More Cornwell o más conocido como John Le Carré es considerado el maestro de las novelas de espías. Geller lo describió como un “gigante indiscutible de la literatura inglesa” que “definió la era de la Guerra Fría y le dijo sin miedo la verdad al poder”.

El año 1953 Ian Fleming inventó al famoso agente 007, James Bond, la vida de aquel agente secreto estaba rodeada de alcohol, mujeres y una acción interminable, pero Le Carré llegó para desmentir a ese personaje y demostrar que la vida de un confidente se parece a la de un oficinista, el contraespionaje, la vida austera y silenciosa con su famoso personaje George Smiley. Aunque sí tenían algo en común: que los dos le debían la vida a la reina.

Nacido el 19 de octubre de 1931 en Poole, el novelista británico estudió en las universidades de Berna y Oxford, también impartió clases en el colegio privado y cuna del Partido Conservador, Eton, y fue parte del cuerpo diplomático británico durante 1960 y 1964. Su infancia y juventud estuvo marcada por el abandono de su madre a los cinco años, a la que recién conoció cuando cumplió 21. Su padre encargó de la familia, pero siempre estuvo marcada por los fracasos económicos.

El periodista y escritor, Alberto Rojas, declaró que “se nos va John le Carrié, el escritor que construyó la novela de espías moderna en tiempos de la Guerra Fría. Y que inspiró a autores como Frederick Forsyth o Tom Clancy. Se va un maestro y lo vamos a extrañar mucho”.

Con su padre, Ronnie Cornwell, nació la fascinación por los secretos, ya que este recurrentemente creaba planes o trucos para estafar a personas, lo que lo llevó a la cárcel en más de una ocasión por fraudes con seguros. Uno de sus personajes más llamativos es Rick Pym, padre de Magnus Pym, un estafador intrigante de la novela “Un espía perfecto”, basado en Ronnie. En 1975 el papá de Le Carrié murió y el escritor pagó el funeral, pero no asistió a la ceremonia. 

Le Carré en varias ocasiones intentó matar al padre en las novelas, en varias de estas trata de eliminar a esta figura conflictiva y eran varias las razones que tenía. Luego de un documental Ronnie sintió que el novelista lo difamaba al no mencionar que todo se lo debía a él. Acto seguido, lo demandó.

La periodista y crítica literaria, Loreto Saler, sostuvo en Cooler que la vida de Le Carré marcó su obra “Su vida personal influyó absolutamente en su vida literaria, ya que como miembro del (servicio de seguridad) M15, pudo darse cuenta de cómo era realmente el mundo de los espías y toda la tragedia que los envuelve”.

Stephen King, el autor de novelas de terror declaró al enterarse de la muerte de John Le Carré que “este año terrible se llevó a un gigante literario y a un espíritu humanitario”.

Las obras célebres

El escritor publicó 25 títulos, donde generalmente se basó en su vida como agente del servicio M16. La novela “El espía que surgió del frío fue la que lo consagró en el mundo de las letras. La obra la escribió a sus 30 años cuando trabajaba en la embajada de Inglaterra en Alemania. Una vez expresó que creó el libro porque estaba aburrido del trabajo diplomático.

El escritor Robert Harris declaró en una oportunidad respecto a la obra de Le Carré que “es uno de esos autores que no solo fue un escritor brillante, sino que también penetró en la cultura popular, y es algo muy raro”.

Soler explicó que “los espías de Le Carré son fruto del conocimiento de cómo es la vida real de estos hombres y mujeres, que tienen que estar dispuestos al sacrificio más duro como es el anonimato”. La analista afirmó que quienes ejercen el oficio saben que su trabajo no será reconocido porque eso supondría tensión en las relaciones internacionales y, en último término, en el mantenimiento de la paz.

Muchos críticos consideran “El topo” ( “Tinker Tailor Soldier Spy”) la mejor obra de espías de todos los tiempos y que consagró a Le Carré en el mundo de la novela negra. Se trata de la tercera parte de la serie del espía George Smiley y la primera de la trilogía “Karla”. El personaje principal está obligado a retirarse luego de que una misión secreta fracasara, pero regresa para intentar atrapar a un “topo soviético”. La novela fue llevada a la pantalla grande con Gary Oldman en el papel protagónico.

Las historias del escritor británico fueron fuente de inspiración para varias películas de Hollywood. Una de las más exitosas fue “El topo”, que obtuvo varias nominaciones al Oscar, al igual que “El jardinero fiel”, en que critica duramente a las farmaceúticas y sus ensayos con personas.

Soler aseguró que su obra principal es “Llamada para un muerto” (The Deadly Affair”), ya que, explicó, tiene la capacidad de mostrar la enorme gama de grises que tienen quienes dirigen el mundo, como si se movieran en un tablero de ajedrez, en el que cada uno de ellos está dispuesto a dar el jaque mate al otro. “En la novela se ve de todo: dobles agentes y traiciones”, expresó la crítica.

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