Telescopio Gaia sorprende en su última entrega con imágenes de la Vía Láctea

Telescopio Gaia sorprende en su última entrega con imágenes de la Vía Láctea

Foto referencial

Un satélite lanzado al espacio hace casi siete años entregó una increíble fotografía de la galaxia en la que habitamos.

Por José Tomás López

La fotografía sorprendió a la comunidad científica, no solo porque era un acontecimiento esperado hace muchos años, sino que por la calidez de la imagen, en la cual se pueden apreciar más de 1.800 millones de cuerpos celestes. Planetas, asteroides, estrellas, nebulosas y un sinfín de objetos de nuestra galaxia son los elementos que muestran sus imágenes y datos.

Las conclusiones a partir de sus imágenes son importantes. Científicos que han seguido continuamente al satélite Gaia determinaron localizaciones, desplazamientos y distanciamientos de distintos cuerpos espaciales. Uno de los descubrimientos de GAIA es la fusión de nuestra galaxia con otra hace diez mil millones de años, cuando el sistema solar todavía no existía.

El telescopio tiene tres de metros de altura, una longitud de 10 metros, pesa alrededor de 2.000 kilos y está orbita a más de 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, casi cuatro veces más lejos que la Luna.

El astrónomo y profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias (FIC) de la UAI, Rafael Brahm, aclara: “Gaia no toma fotos, sino que es un telescopio espacial que monitorea de manera detallada una fracción importante de las estrellas de nuestra galaxia. Las estrellas son observadas varias veces a lo largo de un año, con lo que se logra medir de manera sumamente precisa sus posiciones, distancias y trayectorias en la galaxia, además de su brillo”.

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El registro pertenece al European Southern Observatory (ESO)

Datos valiosos

Con el último informe de Gaia se logró un tercer catálogo entregado por el telescopio. Sus primeras revelaciones permitieron estudios importantes sobre la Vía Láctea. En este última entrega se dieron a conocer datos exhaustivos sobre las mediciones de trayectorias y sus respectivas posiciones, mejorando el conocimiento de nuestra galaxia.

Brahm explica que “estos datos son muy preciados para la comunidad astronómica ya que pueden ser usados por científicos trabajando en temas completamente diferentes. Por ejemplo a partir de las medidas de distancia, velocidad y movimiento de las estrellas, es posible identificar grupos de estrellas con un origen común generadas originalmente a partir de la misma nube molecular. Por otro lado, al conocer la distancia a estas estrellas con los datos de Gaia, podemos determinar su tamaño, lo que es fundamental para estudiar y caracterizar exoplanetas orbitando en torno a estas estrellas”.

“Este telescopio espacial es único, ya que permite conocer en detalle las características y propiedades de los 1.800 millones de estrellas más cercanas al Sol”, dice Rafael Brahm, doctor en Astrofísica.

Coincide esta visión la doctora en Astrofísica y profesora de la FIC en la UAI, Pía Amigo. “En cada entrega de catálogo la cantidad de datos aumenta, y se mejora la precisión de los datos, de la posición de las estrellas (astronomía) y la cantidad de luz que nos llega (fotometría). Esto permite que se puedan estudiar fenómenos que son más complicados de ver y necesitan datos con mejor precisión”. 

Dentro de esta última categoría se encuentran los planetas extrasolares, situados fuera “del Sistema Solar que órbita su propia estrella central. Estos planetas no se pueden detectar directamente debido a que son muy pequeños (y están a distancias muy grandes) y se ven totalmente opacados por el brillo de la estrella a la que orbitan”.

Para detectarlos, explica Amigo, existen dos formas indirectas: “Detectando el movimiento periódico de la estrella, producto de la atracción gravitatoria con el planeta, o detectando una pequeña caída en el brillo cuando el planeta pasa delante de la estrella y lo tapa. Gaia nos entrega datos muy precisos de posiciones de estrellas y de flujo de luz, por lo tanto, se espera que en las próximas entregas de datos, cuando la misión esté completa, aparezcan muchos de estos planetas extrasolares en los catálogos”.

Revolución científica

Para la comunidad científica, Gaia es un avance de la ciencia: “Este tipo de misiones son importantes para la comunidad, porque están pensadas no en una investigación específica, sino que se ponen a disposición de todos y mucha ciencia puede ser extraída de los datos. Además, GAIA es un telescopio espacial, por lo que no se ve afectada por la atmósfera terrestre. Esto es necesario para lograr mediciones de gran precisión, lo que justifica la inversión en poner el telescopio en órbita. La cantidad de datos es tan grande que la comunidad astronómica estará ocupada con esos datos por muchos años”, agrega Amigo.

“En el catálogo también se detectan asteroides del Sistema Solar, movimiento de estrellas para detectar agujeros negros de baja masa, estrellas variables… Hay material para todos, y muchos nuevos descubrimientos se esperan para los próximos años. Es una verdadera revolución en la Astronomía” plantea Pía Amigo, doctora en Astrofísica.

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