Estallido social en Perú, a un año del 18-O

Estallido social en Perú, a un año del 18-O

Grandes protestas se produjeron en el país vecino luego de que el Congreso aprobara una moción de censura contra el entonces presidente Martín Vizcarra y lo destituyera. Manuel Merino asumió el cargo, pero solo duró cinco días. Posteriormente el legislativo eligió a Francisco Sagasti como nuevo mandatario.

En las movilizaciones han sido recurrentes las consignas referentes a la corrupción y la deslegitimación de las instituciones y la política.

Por Raimundo Irazabal

“En Perú es más fácil vacar al presidente que condenar a un asesino”, es una de las frases que se ha escuchado en el país sudamericano, luego de que el presidente, Martín Vizcarra, fuera destituido y su reemplazante, Manuel Merino, renunciara con graves acusaciones por violaciones a los derechos humanos, donde tres personas han sido asesinadas por policías y hay cientos de casos de violencia contra manifestantes  

Hace una semana el Congreso peruano destituyó a Vizcarra, tras aprobar una moción de vacancia por incapacidad moral. La salida del mandatario, quien ostentaba una gran popularidad a pesar de no tener el apoyo del poder legislativo, provocó que millones de peruanos salieran a las calles a protestar, mientras en el parlamento, que es unicameral, los diputados designaban a Manuel Merino, jefe del Congreso en ese entonces, como el nuevo presidente de la República.

La moción de vacancia contra el ex Jefe de Estado fue por una investigación revelada por la prensa local que indica que Vizcarra recibió sobornos por 600 mil dólares del llamado “Club de la Construcción”, que es el nombre que se la da a una concertación ilícita de constructoras en el país para repartirse diversas licitaciones del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, Vizcarra lideró la cartera durante 2016 y 2017.

“En Perú está pasando que la inestabilidad política que acompaña a ese país hace ya años se está manifestando, donde nuevamente un presidente es acusado de corrupción, pero sin un juicio determinado, afirmó en Cooler Fernando Alvarado, analista internacional y doctor en Ciencias Políticas en la Freie Universität de Berlín.

Fernando Alvarado: Analista internacional y doctor en Ciencias Políticas

Esta nueva destitución acrecienta la crisis institucional que vive Perú desde 2017 con diversos casos envueltos por el cohecho, como los que involucran a la constructora brasilera Odebrecht, la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski (PPK), el suicidio del expresidente Alan García (quien era investigado por un caso de corrupción), el indulto a Alberto Fujimori, gobernante que fue condenado por crímenes de lesa humanidad y sobornos y la disolución del Congreso por parte de Vizcarra con un nuevo llamado a elecciones para el año 2021.   

Durante los últimos cuatro años ha habido tres presidentes en Perú, en el que solo Kuczynski fue electo por la ciudadanía, mientras que Manuel Merino, con solo cinco días fue el presidente que menos tiempo ha durado en el Palacio Pizarro.

La gente harta por los casos de corrupción y la destitución por parte del Congreso de Viscarra, quien tenía alrededor de un 55% de aprobación, salió a las calles a protestar contra la clase política. Durante las movilizaciones la policía reprimió con fuerza a los manifestantes, tres personas fueron asesinadas por agentes del Estado y hay cientos de casos de violaciones a los derechos humanos y 44 desaparecidos, según la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos de la nación vecina.

Foto: AFP
Foto: AFP

 Úrsula Albites, una joven peruana que ha sido parte de las manifestaciones en Lima, declaró en Cooler respecto a lo que pasa en ese país: “Hay incertidumbre, con la elección del nuevo presidente del Congreso, los ánimos se han calmado… Pero fueron días de malestar, de incomodidad e impotencia inclusive”.

Para el estudiante universitario José Quiñones, también de Lima: “El ambiente es que todavía hay crispación, indignación, las personas estamos en pie de lucha todavía, las muertes de Inti Sotelo y Jack Pintado no deben pasarse por alto”, el joven agregó que ahora hay una situación de tranquilidad, pero no de festejo porque no tienen nada que celebrar. “Este gobierno de facto (de Merino) tiene las manos machadas con sangre”, apuntó Quiñones en Cooler.

Martín Vizcarra se refirió a la situación de Perú ayer, donde declaró que Manuel Merino era un “dictadorzuelo” y sostuvo que: “el país no permitirá que la muerte de estos valerosos jóvenes quede impune”.

Francisco Sagasti del Partido Morado, autodenominado de centro, fue electo presidente de la República por el Congreso al superar los 60 votos que requería para ser nombrado por sus pares. Su lista está compuesta por Mirtha Vásquez, del conglomerado de izquierda Frente Amplio, Luis Roel, de Acción Popular de centroderecha, y Matilde Fernández, de Somos Perú, cercano a la Democracia Cristiana. Ellos estarán en la primera, segunda y tercera vicepresidencia respectivamente.   

Carlos Menéndez, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Notre Dame enfatizó que: “La crisis política peruana se remonta al gobierno dividido resultante de los comicios de 2016. El ganador de la Presidencia, Pedro Pablo Kuczynski, no consiguió mayoría en el parlamento”.

Con el estallido chileno en la mente

A través de redes sociales se han difundido diversos videos de las protestas peruanas que cada tanto se parecen a lo que vivió Chile desde el 18 de octubre del año pasado. Uno de estos mostraba como los manifestantes coreaban “El baile de los que sobran” de Los Prisioneros, que fue una de las canciones más simbólicas del estallido chileno y más cantadas en la “Plaza de la Dignidad”.

En los últimos años, Sudamérica ha vivido diversas crisis sociales que explotaron en Ecuador, Chile, Colombia, Bolivia, Venezuela y ahora Perú. Lo que ha provocado una inestabilidad política, económica y de convivencia en la región, y a esto se suma que Sudamérica es una de las zonas más golpeadas por la pandemia del coronavirus.

“La similitud con lo que pasó en Chile es la falta de legitimidad de las instituciones, cuando la institucionalidad deja de tener representatividad, con problemas en el Congreso la situación se vuelve mucho más inestable, sostuvo el académico Fernando Alvarado.

“Hay indignación con la clase política, con este grupo de ancianos, que nos han tratado de gobernar y que lo han hecho con la gente que ha callado y que ha preferido mantenerse en silencio ante la opresión”, expresó Quiñones respecto al parecido que ve en las protestas peruanas con las que vivió Chile el 18 de octubre del año pasado. Además, el universitario agregó que están levantando las banderas para que Perú tenga una nueva Constitución.

Rayados en una calle de Lima/ Foto: AP

Instituciones en crisis

Como en la mayoría de los países de América Latina, Perú tiene un presidencialismo como sistema de gobierno, el presidente fue electo por mayoría universal y tiene facultades extraordinarias para velar por la estabilidad política y financiera. Sin embargo, el sistema peruano al igual que el ecuatoriano y venezolano, solo tiene una cámara en el poder legislativo y el Congreso ha ido introduciendo mecanismos del parlamentarismo europeo para evitar el autoritarismo.

Lo anterior ha provocado diversas mociones de censura, a Pedro Pablo Kuczynski le hicieron dos mociones hasta que terminó renunciando por el caso Odebrecht, mientras que a Martín Vizcarra ya le habían hecho una durante septiembre que fue rechazada y la otra, se presentó hace una semana y fue aceptada por la mayoría de los parlamentarios.  

También hay una fragmentación política, donde conviven 10 partidos políticos en el Congreso, ninguno es parte de una coalición política y al igual que en otros países de la región, los partidos viven una crisis institucional y de legitimidad.

Para Fernando Alvarado: “Hay altos grados de polarización, donde hay partidos que nacen e incluso algunos mueren al poco tiempo, hay mucho caudillismo, populismo, por lo tanto, la fragmentación y polarización genera este tipo de situaciones”.

Un tema recurrente en el estallido social de Perú es la corrupción, que al igual que en la mayoría de América Latina, es estructural. Después de Brasil, el país vecino es el que más ha avanzado respecto al caso Odebrecht (PPK está implicado en este). Sin embargo, los 46 expedientes que se han abierto no han arrojado resultados, por ejemplo, los últimos cuatro presidentes están implicados, todos acusados, pero ninguno condenado.  

Otra característica que comparte Perú con la región son los altos niveles de desigualdad y un alto porcentaje de trabajadores informales que han sufrido bastantes pérdidas debido a la pandemia. Este grupo representa a un 73% de la fuerza laboral peruana según datos del Instituto Nacional de Estadísticas e Informática de ese país. Según la misma entidad, la tasa de informalidad en el país vecino se alza como una de las más altas de América Latina.

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