Joe Biden, un moderado y resiliente

Joe Biden, un moderado y resiliente

Por Nicolás Riveros

Joseph Robinette Biden Jr., el aspirante del Partido Demócrata a la presidencia, es una persona que ha tenido una vida trágica y ha sabido reconstruirse, con gran capacidad de resiliencia frente a todos los problemas y fracasos que ha enfrentado.

A diferencia de Trump, surgió de una cuna obrera en Scranton, Pensilvania, y desde allí ha escalado posiciones. Cumplirá 78 años el 20 de noviembre próximo. Es hijo de descendientes europeos y fue criado en una familia católica y trabajadora que pasó por apremios económicos cuando era niño. Se mudaron a Delaware, cuando Joseph tenía 10 años, lugar donde estudió y comenzó su carrera política.

Su padre era vendedor de coches usados, y Joe, para pagar la mensualidad de su colegio, limpiaba los vidrios del establecimiento educacional.

Una tragedia golpea a su puerta

Se convirtió en una promesa joven del Partido Demócrata cuando a los 27 años fue elegido concejal en New Castle, y dos años después, a los 29, senador por Delaware, el quinto más joven de la historia del país.

Una semana después de ser elegido senador, su esposa Neilia Hunter y su hija menor, Naomi, de trece meses, fallecieron en un accidente automovilístico, provocado por un conductor en estado de ebriedad. En el mismo accidente, sus otros dos hijos, Joseph III y Robert, quedaron en estado de gravedad y pudieron superar sus lesiones. Su padre los cuidó sin dejar su carrera parlamentaria.

La primera esposa de Biden, Noelia, murió en un choque junto a la hija más pequeña de ambos/ Foto: Getty Images

Años después, en 2015, Joseph III falleció a causa de un cáncer cerebral que venía enfrentado años atrás. Otro hijo suyo, Hunter, ha luchado durante años contra las drogas.

Biden se ha sobrepuesto a su tragedia personal.

En política también ha sufrido fracasos. En dos oportunidades intentó sin éxito ser nominado candidato por su partido a la presidencia de Estados Unidos. En 1988 su primera candidatura se desmoronó después de una acusación de plagio en uno de sus discursos.

Biden junto a su familia en la primera candidatura presidencial/ Foto: Getty Images

No cejó. Biden es tenaz. En 2008 volvió a intentarlo pero al quedar en quinto lugar en el conteo de votos con un 4%, tomó la decisión de apoyar la candidatura presidencial de Barack Obama, quien lo nominó como candidato a vicepresidente.

Ofrece su experiencia política como una ventaja sobre su contrincante, un empresario que incursionó en la política. Uno de los logros de los que está orgulloso en su trayectoria parlamentaria fue en 1994, cuando apoyó la Ley de Violencia en Contra de la Mujer y llegó a dirigir el Comité de Relaciones Exteriores.

Busca diferenciarse en todo momento de su adversario. Negociador y tranquilo ha resaltado su personalidad. “Tenemos que vencer a Trump, pero no podemos ser como él”, afirma.

En 2016, optó por no presentarse a las presidenciales para observar cómo Trump derrotaba a Hillary Clinton.

Al anunciar en 2019 su candidatura presidencial, apuntó directamente a Trump: “Estamos en una batalla por el alma de esta nación”. Si Trump fuese reelegido, “alteraría para siempre y fundamentalmente el carácter de este país, que es lo que somos, y no puedo quedarme de brazos cruzados y ver que eso suceda”.

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