Tras la obra de Louise Glück: Premio Nobel de Literatura 2020

Tras la obra de Louise Glück: Premio Nobel de Literatura 2020

Louise Glück en 1968

La Academia Sueca reconoció a la escritora estadounidense por su “Inconfundible voz poética, que con una belleza austera hace universal la existencia de lo individual”. La crítica recalca el rol de lo íntimo en su arte, al que analistas definen como “poesía del trauma”.

Por Raimundo Irazabal

El contenido de la poeta norteamericana se caracteriza principalmente por tocar temas de la infancia y la vida familiar. Esto se debe a la estrecha relación que tenía con hermanos y padres, gracias a ellos, la mayoría de sus obras están mezcladas con mitos y motivos clásicos.

Averno es uno de sus textos más reconocidos, publicado el año 2006, es una interpretación visionaria del mito del descenso de Perséfone al infierno en el cautiverio de Hades, el dios de la muerte.  

La directora departamento de Literatura de la Universidad Adolfo Ibáñez, Antonia Viu, describió la que ve como principal característica de la obra de Glück: “Su poesía tiene un tono más bien intimista, que habla desde lo biográfico sin ser confesional”. Según la docente, los críticos destacan su claridad, humor y voluntad de ser entendida, asimismo, calificó su poesía como onírica y recalcó que esta vuelve a la tradición de los mitos clásicos con figuras femeninas como Dido, Circe, Perséfones o Eurídice, “pero, sin embargo, interpela al lector y resulta muy actual”, expresó Viu.    

Para la académica y magíster en Literatura, Michelle Prain, la obra de Glück es una “poesía del trauma”, donde utiliza una voz hondamente sensible, sencilla y nutrida de la experiencia, en parte propia, para hablar del dolor en un sentido universal. Entre sus temas recurrentes está la pérdida, el anhelo y la naturaleza, ya que fue influenciada por el romanticismo y la autora estadounidense Emily Dickinson, afirmó Prain en Cooler.

La escritora María José Navia piensa que fue muy especial que Glück haya ganado en octubre el premio Nobel de Literatura. “El mes es también el título de uno de sus poemas más hermosos; ese en el que, frente a un futuro en el que cuesta creer, agradece el privilegio de poder aferrarse todavía a algo: una joven se escuda del mundo con un libro, la belleza puede sanarnos y un poema nos dice que no estamos solos”, expresó la artista.    

Glück nació el 22 de abril de 1943 en Nueva York y vive actualmente en Cambridge, Massachusetts, además de sus poemas es profesora de Lengua Inglesa en la Universidad de Yale.

Mientras estaba en la secundaria sufrió de anorexia nerviosa, pero luego la superó. Entró a estudiar a la Universidad de Columbia, aunque no obtuvo el título, por otra parte, ha desarrollado una larga trayectoria en el mundo académico, haciendo clases de poesía en diversas universidades de Estados Unidos.

Louise Glück declaró tras enterarse del reconocimiento que “lo primero que pensé fue: no tendré amigos porque la mayoría de mis amigos son escritores, luego lo pensé y dije no, eso no sucederá”. Además, expresó que el premio es un gran honor y que pensó en los destinatarios que no admira y luego en lo que sí admira.

La artista escribió doce libros de poesía, en 1993 fue galardonada con el premio Pulitzer por su poemario The wild iris (El iris salvaje), también fue la duodécima poeta en ser premiada por la Biblioteca del Congreso de EE.UU. y en 2015 recibió del entonces presidente, Barack Obama, la Medalla Nacional de Humanidades.

En 120 años de historia del Nobel de Literatura, se han reconocido a 117 escritores, entre ellos 101 hombres y solo 17 mujeres, donde un 80% pertenece a Europa o Estados Unidos. Glück es la quinta mujer nacida en América que obtiene el premio, la única latinoamericana que lo ha recibido es la chilena Gabriel Mistral, en 1945.

En 2016 Glück recibió la Medalla Nacional de Humanidades/ Foto: MediaPunch

Fue una sorpresa

La mayoría de los pronósticos no daban a Louis Glück como la ganadora del Nobel. Entre los posibles galardonados estaba el recurrente candidato japonés Haruki Murakami, el español Javier Marias, Can Xue de China y las norteamericanas Anne Carson Joyce, Carol Oates y Joan Didion. Sin embargo, finalmente la poeta se convirtió en la última artista de Estados Unidos que lo obtuvo y sucedió al cantautor de Minnesota Bob Dylan, que lo ganó en 2016.

Para Antonia Viu el triunfo de Glück fue una sorpresa porque, según ella, había otras candidatas de habla inglesa entre las favoritas como la narradora de Antigua y Barbuda, Jamaica Kincaid. Según la académica, la estadounidense es muy reconocida en su país, pero poco traducida a otros idiomas.

Nuncio Belardi, director de la librería El Gran Escape, señaló que el Nobel lo recibió alguien desconocido y que en Chile generalmente cuando la prensa le da cobertura a los escritores, la gente empieza a pedir sus libros. De todas formas, Belardi afirmó que probablemente esta vez los pedirán menos porque Glück solo tiene un par de obras con poesía y ensayos.  

Selección de poemas

El vestido, Vita Nova (1999)

Se me secó el alma.

Como un alma arrojada al fuego,

pero no del todo,

no hasta la aniquilación. Sedienta,

siguió adelante. Crispada,

no por la soledad sino por la desconfianza,

el resultado de la violencia.

El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,

a quedar expuesto un momento,

temblando, como antes

de tu entrega a lo divino;

el espíritu fue seducido, debido a su soledad,

por la promesa de la gracia.

¿Cómo vas a volver a confiar

en el amor de otro ser?

Mi alma se marchitó y se encogió.

El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado

grande

para ella.

Y cuando recuperé la esperanza,

era una esperanza completamente distinta.

Lamium, Iris Salvaje (1992)

Así se vive cuando tienes un corazón helado.

Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría,

bajo las copas inmensas de los arces.

El sol apenas me alcanza.

A veces, al comenzar la primavera, lo veo elevarse a lo lejos.

Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo.

Siento su brillo entre las hojas, vacilante,

como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.

No todos necesitan de la luz

en igual medida. Algunos

creamos nuestra propia luz: una hoja plateada

como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata

poco profundo bajo la oscuridad de los arces.

Pero esto ya lo sabes.

Tú y aquellos que piensan

que viven por la verdad, y en consecuencia,

aman todo lo que es frío.

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