Esto también es machismo

Esto también es machismo

Magdalena Muñoz E.

Existen en la vida cotidiana gestos sutiles que ayudan a perpetuar la brecha de género, estos son conocidos como “micromachismos” y a menudo pasan desapercibidos. Algunos de estos son Mansplaining, Gaslighting, Maninterrupting y Bropiating. ¿Qué significan estos conceptos y cómo reconocerlos?

Pueden ser comentarios como “qué bueno que tu marido te ayuda en la casa”, cuando en realidad la responsabilidad debiese ser compartida. O cuando en un restaurante le pasan la cuenta al hombre que está en la mesa. Estas conductas, parecen cotidianas e inofensivas, pero en realidad son una forma más de violencia de género que debemos identificar para poder erradicar.

 “Lo que ella quiere decir es…”

La autora estadounidense, Rebecca Solnit, escribió un artículo llamado “Los hombres me explican cosas”, en el que contaba su experiencia cuando en una reunión estaba hablando de su última obra y un hombre se acercó a decirle que conocía un libro del mismo tema, pero “verdaderamente interesante”. Finalmente, se trataba del mismo libro y él no lo había leído.

A esta actitud la calificó como Mansplaining, ocurre cuando un hombre interrumpe a una mujer para explicarle algo solo por creer que tiene mejor manejo del tema del que se está hablando, en general con un tono paternalista y condescendiente .

Esto ocurre en distintos contextos, tanto laborales como sociales. Es un problema, ya que produce una marginación de las voces femeninas que son expertas en temas, constantemente son más cuestionadas que los hombres.  

Se debe entender que el término no aplica para cualquier hombre hablando de un tema, por ejemplo, un profesor dando una clase de su área a una alumna. Sino, a un hombre que intenta explicarle a una mujer sobre un tema en el que ella es experta, pero él cree que maneja o dice mejor.

Adrianne Hancock, Académica de la Universidad George Washington, hizo un estudio en que resultó que en una conversación de tres minutos entre hombres y mujeres, ellos interrumpían más veces a la persona que hablaba cuando se trataba de una mujer, además de utilizar más clausulas explicativas.

Esto lleva a otro micromachismo, que podemos encontrar en la vida cotidiana: Maninterrumpting, que define la interrupción innecesaria de un hombre a una mujer cuando ella está hablando. Un estudio de la Universidad Stanford en el 2018, mostró que los oyentes masculinos eran más propensos a ver a las mujeres que interrumpían a otro orador como: “más groseras y menos amigables”, a pesar de hacerlo en menor cantidad que los hombres.

“Mi ex estaba loca”

En 1938 el director Patrick Hamilton estrenó una obra titulada Gas Light. Muestra a un hombre que intenta manipular a su pareja para que pensara que está loca. Para esto, hace cosas como bajar la intensidad de la luz y esconder objetos de la casa. Cuando ella preguntaba, le respondía que todo estaba igual y la hacía dudar de su noción de la realidad.

Cuando ella lo enfrenta por coquetear con otra mujer, él responde: “¿Estás imaginando cosas de nuevo, Paula?”. Desde entonces se conoce como Gaslighting a la forma de abuso emocional o manipulación que intenta hacer que la víctima dude de su propio criterio.

Aunque este es un caso extremo, esta técnica de manipulación es utilizada normalmente de forma consciente o inconsciente.

Según, la psicóloga especialista en relaciones de pareja, Constanza Del Rosario, es muy común ver este tipo de manipulación: “El patriarcado ha forjado una división de género en la que ha situado la razón a los hombres y la irracionalidad a las mujeres (…) Es una manera fácil de agredir a una mujer hacerle creer que es “tan emocional” que exagera o está loca”.

Se puede dar en una discusión cuando se usan expresiones como: “estás exagerando”, “no te acuerdas bien”, “siempre malinterpretas las cosas”, y, hace que las mujeres crean que es un error de percepción que obliga a disculparse por los sentimientos que tenga sobre alguna situación. A pesar, de que este término es propio de la psicología, tiene sus raíces en fenómenos sociológicos como la inequidad de género.

Es común ver a los hombres insultar a mujeres que fueron sus parejas o lo son, diciéndoles que están locas. Cuando en realidad, se le llama locura a la reacción emocional de las mujeres a problemas de responsabilidad compartida en una relación.

La teoría de la relatividad de Maric

Por último, el concepto de Bropiating, se trata de llevar el crédito por una idea que fue generada por una mujer. Antiguamente esta era una práctica muy habitual, ninguna mujer salía en los libros de historia, a pesar de haber contribuido a grandes descubrimientos e incluso liderarlos.

De hecho, aunque no está comprobado, algunos investigadores sospechan que la Teoría de la Relatividad de Einstein, en realidad, podría estar fundada por descubrimientos matemáticos de su esposa, Mileva Maric.

Esto se sustenta en que Maric, habría presentado una tesis del tema mientras estudiaba en la Escuela Politécnica de Zúrich, que se habría extraviado. Además los años más productivos del científico, fueron justamente en los que trabajo en conjunto con su esposa. Una carta de ella a una amiga decía: “Acabamos de terminar un trabajo muy importante que hará muy famoso a mi marido” y hablaba de “nuestra investigación”.

Es importante identificar este tipo de conductas para condenarlas y evitar que se repitan; es por esto, que el término de “micromachismos” no debería minimizar estas conductas, viéndolas como insignificantes o inofensivas, porque también son importantes para generar equidad.

Este artículo se publicó en la revista Icónica, que elaboran estudiantes del quinto año de Periodismo UAI en el Taller de Productos Periodísticos. Entra aquí para ver todo su contenido.

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