Ser mamá en pandemia

Ser mamá en pandemia

Cuatro mujeres relatan sus vivencias y las dificultades que han vivido estos meses.

Magdalena Muñoz E.

Las consultas médicas no relacionadas con el Covid-19 disminuyeron hasta en un 75%, lo cual significó que algunas patologías se dejaron de lado por un tiempo. Según un informe de Politopedia, hasta 2,6 millones de atenciones de salud podrían postergarse por la pandemia.

Sin embargo, algunos casos continúan siendo urgentes, entre ellos, todos los de embarazadas que deben dar a luz en este contexto de mascarillas y lavado de manos.

Así como disminuyeron las consultas médicas, también cayeron los controles del embarazo y se activaron protocolos para la maternidad en las clínicas y hospitales. La matrona Valentina Hott explica que en su trabajo en el Hospital de Purranque las consultas disminuyeron casi a la mitad para embarazos sanos. Si no es necesario tomar un examen, la atención es vía telefónica. Solo se mantienen las visitas para ecografías y muestras de sangre.

Catalina Araya, enfermera de la unidad de Neonatología de la Clínica Alemana de Santiago, cuenta que las medidas han sido similares en este centro de salud a excepción de los casos considerados embarazo de riesgo, los cuales deben asistir a los controles.

En estas consultas previas, donde las mujeres solían ir acompañadas, hoy se pide que la persona embarazada asista sola y en el momento del parto, se evalúa que pueda entrar un acompañante. Además, se realiza el examen PCR obligatoriamente antes del parto.

Estas medidas han significado un problema para muchas mujeres, especialmente madres primerizas, ya que aumenta su miedo y ansiedad.

Estas son algunas de las mujeres que se encontraron con dificultades en este momento:

Francisca (40)

“Colomba nació el 8 de abril. Es la segunda vez que vivo este proceso y  fue muy distinto. Con mi primer hijo, el último mes tenía controles casi todas las semanas. Ahora pasaba un mes y no había tenido ninguno. Cuando por fin pude ver a mi doctor, fijamos la fecha para el parto. Fue por cesárea.

Mi experiencia fue muy distinta al primer embarazo. Cuando nació mi primer hijo todos iban a la clínica a conocerlo. Ahora mi hija no conoce a mi familia en persona, solamente por fotos. Aunque igual por un lado prefiero que sea así, me daría mucho miedo contagiarnos.

Pude ir con mi marido a todos los controles. Estaba muy asustada cuando íbamos a los últimos porque no quería enfermarme estando embarazada. Después me preocupaba quedarme hospitalizada con tantos casos en la misma clínica.

A pesar del miedo, cuando nació la Colomba se me olvidó todo lo que estaba pasando. Estuve encerrada tres días en la clínica y no pude recibir visitas pero, gracias a Dios, todo salió bien así que me olvidé de los problemas”.

Josefa (33)

“Fui mamá por primera vez el 31 de mayo. Mi embarazo se catalogó como de alto riesgo porque tuve mellizos así que no disminuyeron mi cantidad de controles, pero sí se tomaron algunas medidas.

Al principio del embarazo iba a los controles con mi marido y después me empezaron a pedir que fuera sola. Él me iba a dejar y me esperaba afuera. A cada control que iba, estaba muerta de miedo. Pensaba que podía contagiarme y tomaba medidas muy drásticas.

Me tuve que ir a vacunar varias veces y una casi me desmayo porque me bajó la presión. Yo siempre he escuchado que a las embarazadas no hay que dejarlas solas. Por eso fue muy fuerte para mí.

Una de las cosas que más me llamó la atención fue cuando agendé la reunión con mi matrona. La matrona es la persona que te dirige el parto y es muy importante. Yo la conocí por Zoom. Generalmente se hace una reunión presencial, se juntan y ella te da las indicaciones y los consejos, yo todo eso lo hice a través de una pantalla.

Todo salió bien, pude entrar al parto con mi marido y se quedó conmigo los cinco días que estuve hospitalizada. Me hicieron el test de Covid-19 como parte del protocolo dos días antes de tener a mis hijos.

En el tiempo que estuve hospitalizada vi muy poca gente, mi doctor de cabecera me visitó dos veces en ese tiempo por el tema del Covid. Pude solucionar todas mis dudas porque me entregaron su número personal y me comuniqué con él por whatsapp. Eso me tranquilizó mucho, yo le mandaba fotos y él me aconsejaba.

Carolina (29)

“Santiago nació el 20 de abril. Estamos viviendo en Colombia por trabajo de mi marido y eso me cambió mucho el panorama. Al momento del parto, Pablo no pudo entrar conmigo, pero después sí se permitieron las visitas. Algo triste para mí fue que nuestras familias no pudieron venir a vernos porque cerraron las fronteras y perdieron los pasajes.

Los controles previos los hice según lo agendado, eso me hizo sentir que, aunque estuviéramos en un contexto distinto, estaba llevando bien mi embarazo y quedaba en buenas manos. Es algo de personalidad yo creo, me lo tomé bien y no estaba asustada. Claro que si me hubieran cambiado las condiciones de los controles o el doctor, me habría preocupado más.

Una igual tiene muchas expectativas de cómo será el parto y de repente te cambia todo el panorama. No te queda otra que adaptarte, en el momento fue triste que Pablo no pudiera entrar al parto pero lo llevé bien. Lo complicado es estar lejos de la familia. Hoy continúa siendo triste que no conozcan a Santiago. Solo puedo mostrárselos por videollamada y contarles cómo va su crecimiento.

Han pasado dos meses, y en dos meses, una guagua cambia mucho. Como no hemos podido ver a nadie, al final solo nosotros dos lo conocemos. Trato de verle el lado positivo: la cuarentena te permite estar 100% con él y en familia”.

Magdalena (33)

“Este mi segundo hijo, nació el 25 de mayo. Cuando se empezaron a tomar las medidas del coronavirus yo ya tenía siete meses de embarazo así que no me quedaban tantos controles y los pude hacer todos pero tomando las medidas.

Yo vivo en Arauco y viajo una hora a Concepción para ir al doctor. Tuve que ir sola a las dos últimas ecografías y exámenes, mientras mi marido y mi hija mayor esperaban en el auto. En mi primer embarazo mi marido me acompañó siempre y me calmaba porque me ponía súper nerviosa pensando que ojalá viniera bien mi guagua.

Antes de tener a Clemente me tuvieron que hacer el examen PCR. Cuando llegué me mandaron a la urgencia respiratoria donde llegan todos los casos sospechosos de Covid-19. Yo llevaba tres meses encerrada en mi casa para no contagiarme y de un momento a otro, estaba con todos los casos cerca, me asusté mucho.

A pesar de esa experiencia, me quedé tranquila porque con el resultado negativo mi marido pudo entrar al parto, después tuvo que irse. Estuve dos días hospitalizada y sin recibir visitas, pero hoy estamos haciendo la cuarentena todos juntos en la casa.

Llegar a mi casa fue distinto. Cuando tuve mi primera hija teníamos ayuda de todos lados, estaba mi mamá con nosotros y recibimos a toda la familia en la clínica. Mi hermana, mis sobrinas, mis suegros y mis cuñados. Ahora estamos los cuatro nomás y es agotador pero por otra parte hemos podido aprovechar y regalonear en familia. Nadie lo ha podido conocer en persona, pero mi mejor amiga se puso en la calle y le mostré a Clemente por la ventana. Supongo que así tienen que ser las cosas ahora”.

Este artículo se publicó en la revista Icónica, que elaboran estudiantes del quinto año de Periodismo UAI en el Taller de Productos Periodísticos. Entra aquí para ver todo su contenido.

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