Se asoma el dilema de “la última cama”

Se asoma el dilema de “la última cama”

El escenario es cada vez más crítico en la región Metropolitana. El ministro de Salud, Jaime Mañalich, declaró que se están ocupando un 94% de los respiradores en la zona y el aumento de contagiados crece más rápido.

Por Guido Macari Marimón

—Todos vamos a tener un muerto entre nuestras familia si esto sigue así —se escuchó en el matinal “Mucho Gusto”, de canal Mega.

La frase la dijo Felipe Rivera, médico broncopulmonar del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Así sintetizó la gravedad del escenario que podría vivir el país durante las próximas semanas. 

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, declaró que en Santiago existe un 94% de ocupación de respiradores artificiales, mientras que en el resto del país alcanza un 86% de uso promedio. La autoridad anunció que durante las próximas horas debiesen llegar al país más de 400 ventiladores a reforzar el equipamiento actual

Ayer, la Asociación de Medicina Intensiva (junto a la Universidad Finis Terrae) publicó un informe donde advertía que, en la región Metropolitana, existía un 97% de ocupación en camas críticas, lo que se traducía en solo 38 unidades disponibles en la zona.

Mañalich planteó que, en general, los recintos hospitalarios aún se encontraban lejos del denominado dilema de “la última cama”, disyuntiva en que los profesionales deben priorizar entre pacientes qué tratamiento entregarán a cada uno para maximizar los índices de sobrevivencia.

Sin embargo, la realidad pareciera estar entrando a un camino más estrecho, al menos en la región Metropolitana.

En Santiago, algunos pacientes están siendo traslados a centro médicos de regiones. Alejandro Marabolí es enfermero y los últimos días se ha desempeñado en UCI de covid-19 en el Hospital del Trabajador. El profesional relató que ayer los pacientes no solo coparon las camas críticas, sino también las de cuidados intermedios.

La disponibilidad sería nula en este centro, salvo si ocurre un fallecimiento, momento en que rápidamente deben limpiar y desinfectar para reubicar a un nuevo paciente, contó Marabolí. También han debido adaptar pabellones y secciones de recuperación a servicios de alta complejidad, espacios que también ya estarían copados. Hoy a mediodía, tuvieron dos camas disponibles para pacientes de covid-19.

El escenario pareciera repetirse en otros centros médicos de la región. Constanza Baeza, enfermera UCI en el Hospital Sótero Del Río, describió “que se debe morir alguien para que se desocupe una cama” o tramitar un traslado a un centro con menor demanda.

La situación sería similar en el sector oriente de Santiago. Daniela Cabrera, enfermera de cuidados intensivos en la Clínica San Carlos de Apoquindo, dijo que los servicios intermedios y de recuperación se han convertidos en UCI; también comentó que “no nos quedan ventiladores” y “nos hemos quedado sin camas” por momentos.

Antonio Ortega, médico UCI en la Clínica Indisa, advirtió que la ocupación en el centro es prácticamente del 110% y eso que esta institución casi duplicó su número de camas durante las últimas semanas.

La decisión más difícil

Claudia Vega, jefe intensivista del Hospital El Carmen, habló con Canal 13 en un pasillo del centro médico. Sobre la situación que se está viviendo en las tres secciones UCI que tiene a su cargo, declaró: “Uno tiene que seleccionar ciertas cosas. ¿A qué paciente le doy un mejor ventilador? Es muy fuerte”.

—¿A cuánto tiempo están del dilema de “la última cama”? —preguntó el periodista Iván Valenzuela desde el estudio.

—Yo le puedo decir que estoy en ese momento —su voz temblaba—. Estoy eligiendo qué cama se desocupará y a la persona más indicada.

Eduardo Tobar, jefe de la unidad técnica en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, informó que ellos aún no han estado en esa disyuntiva. “Pero la estábamos viendo a milímetros”, dijo a TVN. Cada vez llegan más pacientes a la urgencia y alrededor de 90 de ellos se encuentran en unidades críticas. El profesional manifestó su preocupación: considera que, aunque todavía hay camas y ventiladores, no puede ser que se esté trabajando con una disponibilidad así de ajustada, tan cercana a la ocupación total.

El médico de la clínica Indisa, Antonio Ortega, dijo que, por suerte, en este centro médico aún no ha debido optar por darle cuidados a algunos pacientes por sobre otros; aunque sí “he escuchado que en otros lugares están priorizando por edad”. De hecho, en Indisa han debido recibir pacientes de otros centros de la capital.

El protocolo al que nadie quiere llegar

El médico y rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, es integrante de la Mesa Social que lidera la toma de decisiones frente a la pandemia. El académico, junto a otros profesionales, redactó el protocolo que guiará la toma decisiones frente a posibles dilemas de la “última cama”. 

En entrevista con radio Oasis, Sánchez reconoció una alta saturación en los recintos de la región Metropolitana, aunque destacó que por ahora ha sido posible trasladar a pacientes a centros en ciudades como Temuco y Puerto Montt. El académico plantea que en los hospitales es “muy necesaria la implementación de los comités de ética clínica”, los cuales deberán hacerse preguntas difíciles como por ejemplo: ¿qué pasa si un paciente de covid-19 tiene una enfermedad basal? ¿Qué cuidados requiere frente a uno sin preexistencias?

Sobre el uso de ventiladores, Sofía Salas, especialista en bioética de la Clínica Alemana, planteó en “Teletrece” que un criterio es determinar cuál será la utilidad clínica que tendrá el aparato, o sea, “la posibilidad de que el paciente se recuperará si se conecta a ventilación mecánica”.

Mañalich declaró que para los próximos días el objetivo del Minsal es alcanzar una dotación total de 4.900 camas críticas en el país. También argumentó que “no la vemos en el horizonte” una demanda de pacientes que supere al conjunto de centros médicos. El ministro estimó que, para que eso ocurriese, debería haber cien mil contagiados y cien mil contagiantes.

Hoy se anunciaron 4.328 nuevos contagiados, alcanzando un total de 82.289 personas desde el primer caso en Chile, el 3 de marzo. Las cifras de infectados continúan interrumpidamente sobre mil casos diarios desde el 5 de mayo, y superan los 3.500 cada 24 horas desde el 19 de mayo, a pesar de que un 42% de la población se encuentra en cuarentena total.

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