Acuerdo Nacional: las claves detrás de la nueva apuesta del gobierno

Acuerdo Nacional: las claves detrás de la nueva apuesta del gobierno

Diversos actores políticos apoyan la iniciativa del oficialismo a dialogar con la oposición para adoptar nuevas medidas sanitarias y económicas, mientras que el FA cuestiona la estrategia del Ejecutivo y el PC se restó.

Por Ángela Del Canto y Alexis Paiva Mack

Tres semanas: quizás un poco más, quizás un poco menos. Tras la reunión del martes pasado entre el presidente Sebastián Piñera y los representantes de Chile Vamos en La Moneda, fueron los miembros de la coalición quienes comunicaron que, desde el oficialismo, esperan que el “Acuerdo Nacional” se ponga en marcha en 21 días.

El avance del Covid-19 y los conflictos con la oposición obligaron al gobierno a determinar plazos para sellar el acuerdo con los sectores que participen en la convocatoria. En el palacio de gobierno esperan que las medidas se concreten en un plazo de dos años.

El tercer “Acuerdo Nacional”

En una conferencia por Zoom el sábado, el mandatario dejó entrever el primer anuncio. Sin dar mayores detalles —en medio del comité político ampliado virtual—  comentó a los líderes de su coalición la idea de generar un “acuerdo transversal”, pero esta vez, sin caras políticas y a manos de un grupo de expertos.  

Ya el lunes durante una conferencia en La Moneda, Piñera llamó a los actores políticos a conformar un “gran acuerdo nacional”: el tercero de su mandato y el primero en tiempos de pandemia.

En primera instancia, la propuesta busca generar un consenso interno entre los representantes de Chile Vamos. Desde el gobierno, aseguran que la unión entre los partidos oficialistas es clave antes de entablar un diálogo directo con los sectores de la centroizquierda, para evitar discrepancias futuras.

A pesar de que todavía no se presenta el diseño completo del acuerdo transversal, el Ejecutivo pidió a los partidos de su coalición que propusieran economistas afines a los ideales de su gobierno, para que estos integren la mesa técnica a cargo del proceso.

El objetivo del grupo de expertos será discutir las principales medidas económicas y sociales que se deben adoptar frente la crisis del coronavirus. Entre ellas, si se continuará con la entrega de cajas de alimentos o se establecerán otros métodos de ayuda a la población.

Así, el gobierno tendrá un papel fundamental en la organización de la mesa. Incluso, fue el propio mandatario quien asignó tareas a las carteras de Hacienda, Desarrollo Social e Interior, quienes se reunieron para conversar el diseño de la propuesta y que, por consiguiente, estarán a cargo de su puesta en marcha.

El ministro de Hacienda Ignacio Briones deberá monitorear el acuerdo interno de la coalición, mientras que el titular del Interior Gonzalo Blumel será el encargado del seguimiento de los grupos de trabajo con los representantes de los sectores opositores. En tanto el ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel, tendrá la responsabilidad de vigilar las decisiones sociales en el proceso de acuerdo.

Entre las razones que alentaron la iniciativa del presidente, están las propuestas del centro de estudios Horizontal junto a Evópoli, además de la idea del timonel de RN, Mario Desbordes, de generar un acuerdo político a largo plazo.

Según explicó el Ejecutivo, uno de los aspectos decisivos fue el ofrecimiento de los economistas convocados por el Colegio Médico, quienes apostaron por un plan de 18 meses en el que se proyecta el uso proporcional de recursos estatales, un “goteo” económico que fue valorado por Sebastián Piñera.

Desde los partidos ya surgieron los nombres de los economistas que se presentarán en la mesa técnica. La Unión Demócrata Independiente (UDI) propuso a Rodrigo Cerda y Bettina Horst (directora de políticas públicas de Libertad y Desarrollo), mientras que Renovación Nacional apostó por Bernardo Fontaine, Rafael Aldunate y Cristián Solís de Ovando.

Evópoli presentó a Sebastián Izquierdo, Raphael Bergoeing, Francisca Dussaillant y Paulina Yazigi: todos miembros de Horizontal, un centro de estudios ligado al partido oficialista.

Dentro de la oposición también se manejan nombres de expertos, entre ellos economistas y exministros. Hasta ahora el Partido por la Democracia optaría por el exministro de Hacienda Rodrigo Valdés, mientras que la Democracia Cristiana contaría con el expresidente del Banco Central, José de Gregorio.

Trato interno del oficialismo

El gobierno y la oposición no son los únicos que se han enfrentado por buscar soluciones en medio de la crisis sanitaria. La fórmula para los requerimientos sociales ha generado diferencias entre los partidos de la coalición que plantearon énfasis distintos para enfrentar la pandemia.

Desde RN solicitaron al presidente que se incluya a un ministro del partido en la coordinación del acuerdo transversal, lo que no tuvo buena acogida. Ante los dichos, desde la UDI aseguraron que ellos son parte del gobierno, por lo que le dieron libertad al mandatario para que tome decisiones y enfatizaron que buscan generar acuerdos.

A pesar de las diferencias, en el oficialismo destacaron la propuesta del gobierno. En una conversación con radio Agricultura, la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, valoró la solicitud de acuerdo del mandatario como una buena medida para enfrentar los desafíos de la pandemia, tales como el control sanitario y la entrega de ayudas sociales.

“Hay que ser responsables y esto tiene que ir de la mano de los políticos, pero son decisiones súper técnicas, por lo que creo que es mucho mejor que esto se discuta entre expertos con distintas miradas de la sociedad”, aseguró Van Rysselberghe.

Desde el mismo sector, el diputado Patricio Melero destacó que la circunstancia “implica disposición a ceder, entender e impulsar medidas que no necesariamente son las que uno querría llevar adelante por sí solo”.

Críticas opositoras y resistencia PC

Desde el Frente Amplio cuestionaron la propuesta de acuerdo nacional del Ejecutivo y acordaron pedir un cambio en la estrategia, para que los acuerdos se basen más en conversaciones políticas que en aspectos técnicos. 

En un comunicado, los representantes del FA aseguraron su disposición al diálogo, y consideraron “prioritario incorporar a la sociedad civil y sus organizaciones, pero por sobre todo debe ser de cara a la gente”.

A través del documento, le solicitaron al gobierno establecer tres pilares mínimos que garanticen una estrategia sanitaria democrática y transparente, renta básica de emergencia y protección al empleo para los trabajadores.

Desde la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y el Partido por la Democracia plantearon que el llamado a diálogo del gobierno responde a una necesidad que debió concretarse con anterioridad. Estos tres partidos discrepan de la acción del PC, que se restó de la iniciativa hasta que “se aclare absolutamente una posición”, como declaró el presidente de esta colectividad, Guillermo Teillier.

La diputada Carmen Hertz (PC) explicó que el rechazo de su partido a que no advierten una verdadera intención de diálogo entre los actores convocados, además de que “las estrategias del oficialismo, tanto en materia sanitaria como económica, han fracasado”.

Frente las declaraciones de Van Rysselberghe en torno a que los participantes del acuerdo se manifiesten en contra de “los estallidos de violencia”, la diputada comunista considera inaceptable el uso de ese adjetivo, más cuando todavía hay sectores del oficialismo que relativizan los crímenes en dictadura y la represión policial a los manifestantes.

El presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahín, asegura que la crisis requiere una disposición de todos los sectores políticos, por lo que es necesario que se logren consensos para actuar de manera efectiva.

A pesar de que entiende la desconfianza frente a la creencia de que este acuerdo pueda ser una medida instrumental, recalca que es necesario buscar respuestas para resguardar a la ciudadanía. En especial, porque hay personas que no pueden hacer cuarentena por ejercer servicios a la salud o porque carecen de ingresos.

“Lo importante es que todos podamos concurrir a un acuerdo transversal sobre mínimos comunes (…) este no es el momento para poner condiciones, sino que la instancia para mostrar voluntad”, enfatiza Chahín.

Si bien desde el Partido Socialista opinan que las gestiones del oficialismo han sido insuficientes frente a una escenario que se agrava progresivamente, su presidente Álvaro Elizalde afirma que están dispuestos a entablar conversaciones para resguardar el bienestar público.

“Esperamos que el gobierno tenga una actitud distinta a la que ha tenido hasta hace poco (…) somos más bien escépticos, pero eso no quita que debamos hacer un esfuerzo para enfrentar una situación como la que estamos viviendo”, destaca el timonel. En tanto, el diputado Leonardo Soto (PS) expresa que “no tiene ningún sentido que en democracia haya fuerzas políticas que se nieguen a conversar para lograr acuerdos”.

El diputado Ricardo Celis (PPD) refuerza la idea de que ningún dirigente político debería restarse del llamado de La Moneda, “más aún cuando se viven situaciones tan complejas como las que tiene Chile en lo sanitario y económico”. Considera que si bien este es un acuerdo político con la finalidad de superar la pandemia, opina que el acto más relevante de generación de acuerdos será en el plebiscito constituyente, por lo que “se deben resolver las necesidades familiares y económicas” para que “la ciudadanía pueda ir a votar”.

Se espera que esta semana continúen las reuniones entre ministros y representantes del oficialismo para definir las propuestas de nombres que conformarán la mesa técnica que impulsará este proceso.

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