La ONU anuncia posible baby boom

La ONU anuncia posible baby boom

En un período de seis meses de cuarentena, 47 millones de mujeres podrían tener dificultades de acceso a la salud y a métodos de planificación familiar.

Por Ada Albornoz

La Organización de Naciones Unidas alertó sobre un posible aumento en la natalidad, debido a la falta de anticonceptivos durante la pandemia, que podría llevar a siete millones de mujeres a tener embarazos posiblemente no deseados en los próximos meses.

Según el organismo el confinamiento durante un período de medio año afectará a 47 millones de mujeres en países de ingresos medios y bajos, que carecerán de acceso a anticonceptivos modernos. Además, advierte que si el encierro se extiende un año el baby boom podría incrementarse en otros 15 millones.

Anita Román, presidenta del Colegio de Matronas, comentó la situación en Publimetro: “Esto ocurre siempre en condiciones de catástrofe, para el terremoto, para el aluvión y para cada situación similar que ha ocurrido en Chile, hemos visto que aumenta la natalidad”.

La psicóloga Isidora Paiva plantea al respecto: “No sé si sea el boom de embarazo pensando en población adulta. La verdad estadísticamente se ha visto que después de terremotos y crisis ha existido un aumento, sin embargo, hay varios estudios que muestran que en el fondo con esta situación de confinamiento hay mayor estrés entonces es más probable que haya menos deseo sexual”.

Situación en Chile

En el país, las autoridades aún no han dado indicios de alguna falta en los suministros de prevención de embarazos, como las pastillas anticonceptivas o el condón, entre otros. Los especialistas plantean que el país no debiera relajarse ante esta situación.

Según declaraciones de Elisa Orlandini en Publimetro: “Si bien en los centros de salud pública se siguen entregando [anticonceptivos], ha habido una clara disminución en la asistencia de los pacientes a control”.

Valentina Hott, matrona del Hospital Dr. Juan Hepp Dubiau, de Purranque, informa sobre la situación: “Los lineamientos y directrices para atención primaria están y la pandemia no significa que las mujeres no puedan retirar sus anticonceptivos. Advierte que al momento de prevenir un embarazo, “siempre hay excepciones, hay gente que la tiene más difícil, pero que muchas veces va de la mano que la gente se deja estar”.

¿Pero a qué se debe esto? Si existe un sistema que brinda los métodos para prevenir, ¿por qué la gente está acudiendo menos?

La respuesta parece ser la falta de educación sexual, tema en el que los especialistas coinciden: el Estado de Chile tiene una gran deuda con los jóvenes.

En 1993 el Ministerio de Educación publicó la política de educación en sexualidad en un artículo titulado “Hacia una Política de Educación Sexual para el Mejoramiento de la Calidad de la Educación”, que redactó la comisión consultiva de educación sexual. Al año siguiente, el Estado se comprometió a garantizar, promover y proteger el ejercicio de derechos en materias de salud sexual y reproductiva. 

La sexualidad es una dimensión del ser humano que se manifiesta toda su vida. La niñez y adolescencia son etapas importantes para potenciar el desarrollo de las personas. Es por ello que se debe proporcionar una educación, que además constituye un derecho.

La sexóloga Yoklan Sius expresa su descontento con esta materia: “La educación sexual es muy incompleta. Los colegas y profesionales relacionados con el tema han tratado de impartirla en los colegios, pero por diferentes motivos no son tomados en cuenta. También hay un cierto nivel de ignorancia, aún existen mitos como, ‘si educamos en ese ámbito se generará más libertinaje’. Cuando los adultos comiencen a ver la sexualidad como parte del ser humano, sin tanto prejuicio y tabú, tal vez recién se vislumbraba una buena enseñanza”.

Si bien se han efectuado esfuerzos por incorporar la educación sexual en colegios y liceos por medio de programas, cursos, enciclopedias, libro, no se ha logrado enseñar de forma correcta, coincidieron las entrevistadas. No cumple con la Ley Nº 20.418 que reconoce el derecho a recibir educación, información y orientación en materias de regulación de la fertilidad, que finalmente afirma la necesidad de esta.

“La educación sexual es prácticamente nula y súper deficiente ya que considera principalmente solo la prevención de embarazo y no incluye prevención de enfermedades de transmisión sexual y tampoco prácticas sexuales no heterosexuales. Eso tiene varios riesgos, infecciones de transmisión sexual en adolescentes y adultos jóvenes”, dice la psicóloga Paiva.

Un futuro mejor

Pese a que en muchos colegios aún no se han creado programas que contemplen más allá de lo reproductivo y preventivo, más allá del sexo, en el área de la salud sí se están realizando planes informativos y consultas que eduquen sexualmente.

“La educación sexual en Chile si se está ejerciendo desde hace un par de años con más fuerza. La población joven ha adherido a los controles con matronas y se han tomado las medidas para que esas personas sean parte del control”. Asimismo, las matronas hacen esfuerzos para llegar a la población objetiva, por medio de talleres, visitas a colegios, que generan “una cultura de conciencia y cuidado”, dice Hott.

De todas formas, siempre hay maneras de mejorar el sistema. Parte de los profesionales cree que la clave es dejar de ver la sexualidad como un tabú. Todo padre tiene el derecho de ser parte de la formación educativa de su hijo, pero no a negarle un derecho humano.

La educación sexual “no es solo saber poner el preservativo, va desde mucho antes, que el niño entienda qué le pasa a él a nivel hormonal y reproductivo, que también vea lo que le pasa a su compañera y viceversa. La gracia de tener educación sexual es poder estandarizar y luchar con la desinformación”, argumenta Hott.

Educación en cuarentena

La pandemia del coronavirus tiene a parte importante de la población con confinamiento, donde muchos hogares hoy se encuentra la familia completa. Este escenario es ideal para educar a los niños. Es por ello que la Asociación Chilena de Protección de la Familia (Aprofa) ha buscado la manera de ayudar a los padres en este rol.

Por medio de un material llamado “Hablemos de Sexualidad” la agrupación quiso aportar en el objetivo de desarrollar procesos sobre educación sexual y dar espacio para la reflexión entorno al género, habilidades sociales, conducta sexual, salud sexual reproductiva, con personas mayores de 13 años.

Este tipo de programas son especiales para comprender qué es la sexualidad, y contribuyen a cerrar las brechas que deja la insuficiente acción estatal.

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