Oposición y diputada RN critican posible postergación del plebiscito

Oposición y diputada RN critican posible postergación del plebiscito

Partidos opositores se unieron para criticar idea expuesta por Piñera. Ximena Ossandón (RN) acusó una “operación” de la extrema derecha.

Por: Mylena Jeldes

Un abanico de ocho parlamentarios de partidos opositores, desde Convergencia Social a la Democracia Cristiana, plantearon en una declaración conjunta su rechazo a la posibilidad de que el plebiscito sobre si se cambia la Constitución de 1980, previsto para el 25 de octubre, podría diferirse a causa de la recesión ocasionada por la pandemia, como sostuvo el presidente Sebastián Piñera en una entrevista.

El texto opositor coincidió con los dichos de una diputada de Renovación Nacional, Ximena Ossandón, quien denunció en una entrevista una operación política, digitada en el segundo piso de La Moneda, para postergar el plebiscito constitucional.

La polémica causó revuelo ayer en los pasillos de la política.

La primera postergación

En octubre del año pasado, Chile vivía una época de manifestaciones históricas. Miles de personas se reunían en Plaza Italia y la llamaban Plaza Dignidad, para pedir –entre otras cosas- una nueva Constitución para el país. Tras meses de movilizaciones, el Presidente Sebastián Piñera promulgó una reforma que habilitó un plebiscito constitucional, con el fin de que la ciudadanía pudiera votar si es que querían una nueva carta magna.

La fecha del sufragio fue fijada para el domingo 26 de abril. Sin embargo, la llegada de la pandemia a Chile cambió completamente el cronograma establecido. Se determinó que se debería aplazar el plebiscito para resguardar la salud de todos los votantes. La nueva fecha quedó establecida para el domingo 25 de octubre. No obstante, el Jefe de Estado mencionó que la recesión económica que se vivirá a final de año por las consecuencias de la pandemia, podría ser un factor importante para volver a aplazar el día de la votación.

Estas declaraciones hicieron que tanto el oficialismo como la oposición incrementaran el debate sobre las verdaderas intenciones de la postergación. Incluso, distintos partidos políticos tildaron su comunicado como “preocupante”.

Ximena Ossandón (RN).

En una conversación en Vía X, la diputada Ossandón acusó al gobierno y a otros políticos de derecha de “orquestar todo para que el plebiscito no funcione”. La parlamentaria sostuvo en sus dichos que no cree que posponer la fecha sea algo casual y apuntó a Cristián Larroulet, jefe de asesoría presidencial, como el causante de los cambios de planes en La Moneda.

Esta acusación se debe a que -según Ossandón- el gobierno dio un importante giro de acuerdo a su postura, en que antes de la pandemia se mostraban muy favorables al plebiscito y ahora lo quieren postergar. Además, la diputada oficialista atribuye este cambio a los sectores de extrema derecha que nunca estuvieron de acuerdo con el plebiscito, entre los cuales incluye a Larroulet.

Gonzalo Fuenzalida (RN)

El parlamentario de Renovación Nacional, Gonzalo Fuenzalida, se refirió al tema y declaró a Cooler que los dichos de Ossandón son demasiado extremos. “Efectivamente, creo que existe un grupo de personas que están totalmente en contra de que se realice el plebiscito, pero no superan el 13%. No obstante, eso es parte del debate democrático que en cualquier sociedad se tiene que dar. Hay pluralidad de intereses por lo cual cada uno defiende lo que le es afín, pero creo que es una minoría y no tiene mucha fuerza de echar atrás lo que ya se acordó”, aclaró el diputado.

Por otra parte, el exministro Andrés Chadwick planteó que es importante contar con un “plan b”, acusando que la causa más probable para aplazar la fecha del sufragio es que aún no existen las medidas sanitarias para realizarlo. Insistió que este plan tiene como objetivo dar certezas y seguridades para no improvisar en caso de que se deba posponer nuevamente el plebiscito.

Comunicado de ocho partidos

No obstante, la oposición hace hincapié en que no tiene sentido postergar por segunda vez la votación fijada para octubre -ni abrir el debate de tal- y a la vez, llamar al retorno de clases y a la nueva normalidad.

Los partidos de oposición cuestionaron las declaraciones del ex jefe de gabinete y las catalogaron como irracionales. A través de un comunicado oficial, los parlamentarios plantearon que es sumamente irresponsable especular sobre un nuevo cambio de fecha tan prematuramente. Agregaron que no es momento para debatir cambios en el cronograma electoral, sino de hacer todos los esfuerzos para proteger la salud y minimizar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia.

En el texto, firmado por ocho parlamentarios de oposición (del PPD, PR, PS, Revolución Democrática, DC, Comunes, Liberal y Convergencia Social),  se argumenta que “el gobierno por razones inexplicables ha instalado en el debate público la modificación del cronograma electoral y, particularmente, la postergación del plebiscito constitucional fijado para el 25 de octubre (…) Las democracias sanas no postergan sus elecciones y, por el contrario, en un contexto en que se han evidenciado las carencias del sistema actual, se hace más relevante que nunca asegurar a la ciudadanía la vigencia del proceso constitucional”.

Raúl Saldívar (PS).

El diputado del Partido Socialista, Raúl Saldívar, comentó que de acuerdo al escenario que tenemos hoy y a las razones que se plantea por parte del ejecutivo, es prematuro emitir un juicio y pensar en aplazar la votación. Además, comentó que en el mundo se han realizado elecciones, por lo que atrasar el plebiscito sería contradictorio. “Si el ejecutivo persiste en la idea de postergar el sufragio y forzosamente se consiguiera, sería un escenario muy complejo. Eso significa que una minoría pudo torcer la mano de una mayoría que espera y añora un plebiscito para Chile”, explicó Saldívar.

Otro controversia es si el gobierno decide aplazar el sufragio nuevamente, sin razones justificadas, o con la previa aprobación del parlamento, podría ocurrir una nueva explosión social, quizá más potente. Así lo planteó a Cooler el analista político de la Universidad de Chile, Guillermo Holzmann, al argumentar que retrasar la votación es un claro estímulo para que la gente salga nuevamente a las calles.

“Si el plebiscito se aplaza sin buena argumentación, aceptación política y solamente es una imposición del gobierno en virtud de los diagnósticos que tengan, definitivamente será tomado como un incentivo para que las protestas que están asociadas al estallido social del año pasado, se masifiquen con actos de mayor violencia y mayor cobertura a nivel nacional”, declaró Holzmann.

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