Zona Cero: ¿A quién le pertenece?

Zona Cero: ¿A quién le pertenece?

Opinión / Equipo de redacción Nacional.

Los carteles y pañoletas en las calles fueron reemplazados por mascarillas, alcohol gel y guantes. Es extraño ver vacía la llamada Plaza Dignidad, uno de los emblemas del estallido social del 18 de octubre del año pasado.

Desde ese 18-O en adelante las demandas del pueblo se convirtieron en gritos y consignas. Para muchos era difícil estar ajeno al movimiento pues la mayoría de los chilenos tenemos necesidades, alguna historia que contar o algo que gritar. Y las declaraciones del presidente Sebastián Piñera al decir que estamos en guerra y frente a un enemigo poderoso encendieron más los ánimos. También hubo destrozos y dolor en las cercanías de la plaza.

Aun así, el 3 de abril pasado, en medio de la paralización de las manifestaciones por la pandemia y de la cuarentena, Piñera iba de regreso a su casa, cuando pasó por Plaza Dignidad, se bajó junto a sus escoltas y se sacó una foto junto al monumento. A esto le sumaron reparaciones que se hicieron al lugar, se sembró pasto y pintó sobre los grafitis hechos durante el estallido.

¿Cuál era el objetivo de esa foto? A los opositores les pareció una burla y provocación. Desde el 17 de octubre de 2019 al 19 de marzo de 2020 el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) registra 3.838 heridos por balines, balas, lacrimógenas y golpes.

Hechos que marcaron profundamente a la población. Como la historia de Gustavo Gatica, una de las 460 personas con heridas oculares, quien recibió impactos de balines en sus dos ojos, que le hicieron perder la visión, en las cercanías de Plaza Dignidad. Por este tipo de sucesos es que Piñera no debería ir a sacarse fotos en ese lugar. La autoridad parece más preocupada de posar frente a las cámaras y aplicar capas de pintura en vez de referirse a los cambios de fondo: dignidad, pensiones suficientes, salud de calidad, educación, etc.

El fin de semana el mandatario dio a conocer un nuevo plan para regresar de manera paulatina a nuestras actividades normales. Sin embargo, desde el año pasado que no vivimos en la normalidad. El presidente advierte sobre la irresponsabilidad de algunos grupos como NO+AFP que el 17 de abril marcharon hasta Plaza Italia o como un grupo de personas que el 20 de abril se manifestó en la plaza en contra la “nueva normalidad” anunciada por el gobierno.

Volver a la normalidad paulatinamente implica no borrar las huellas de lo que ocurrió desde el 18 de octubre en adelante en las calles de Chile. Respetar los símbolos que representan esos espacios es un acto de reconocimiento hacia quienes clamaron justicia social en las calles y sufrieron agresiones por ello. Así, ante la pregunta de fondo de ¿a quién pertenecen esos espacios? Podremos responder: a todos.

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