Fractura en el TC: ministro solicita la renuncia de Brahm

Fractura en el TC: ministro solicita la renuncia de Brahm

El ministro José Ignacio Vásquez durante una reunión plenaria emplazó a la presidenta, María Luisa Brahm, a “retractarse o renunciar” tras los cuestionamientos que trajeron sus polémicas declaraciones a La Tercera Domingo.

Por Andrea Campillay

Los ánimos dentro del Tribunal Constitucional se encendieron en una virtual guerrilla interna. El ministro José Ignacio Vásquez durante una dura intervención de diez minutos en el pleno de este martes criticó el actuar de la actual presidenta, María Luisa Brahm, porque con sus declaraciones ella los ha arrastrado a su peor momento al enlodar la imagen del TC y potenciar la deslegitimación de la institución.

El integrante de una del ala “más dura” del TC y cercano al expresidente Iván Aróstica, también acusó que rápidamente, luego de que la entrevista fuera publicada, el medio Ciper Chile se dedicó a difundir noticias, artículos y reportajes en los cuales se hablaba de la corrupción presente dentro del órgano jurisdiccional, favoreciendo el desprestigio de este como parte de una estrategia comunicacional.

Vásquez pidió la renuncia de María Luisa Brahm dos días después que esta en entrevista a La Tercera Domingo afirmara que antes de asumir su cargo “había causas detenidas en el TC por mucho tiempo, al límite de la corrupción”.

Las declaraciones Brahm y Vásquez remecieron los cimientos de Huérfanos 1234, donde se encuentra la sede del TC. En su entrevista, Brahm abrió una serie de cuestionamientos en torno a eventuales irregularidades en el tratamiento de causas de derechos humanos, encendiendo las alarmas de los organismos fiscalizadores y abogados litigantes de esta materia.

“Cuando llegué a la presidencia había causas que llevaban más de ocho meses en que no había pasado nada con ellas, estaban en una especie de limbo. Estaban listas y no se veían”, manifestó Brahm con respecto al tratamiento de algunos juicios pendientes en el  tribunal. Asimismo se refirió a la lenta tramitación y al incumplimiento legal de los plazos para dictar sentencia, los que dependiendo de la materia eran sometidos a una selección de sala a la que irían para su revisión, revelando el poco rigor y la ineficiencia del proceso.

Brahm cuestionó las dilaciones ocurridas durante el periodo de su antecesor Iván Aróstica, que empezaron a generar un “negocio de búsqueda de tiempo” para dilatar juicios: “Eso pasaba porque en el tribunal encontraban tiempo. Sí, lo encontraban. Era propicio para eso”.

La Fiscalía Metropolitana centro-norte abrió una investigación en torno al caso tras una solicitud presentada por la diputada Carmen Hertz (PC), para determinar si hubo delito de prevaricación y cohecho.

La filtración de Vásquez

El pleno de este martes fue la instancia en que los jueces se veían por primera vez luego de la polémica desatada por los dichos de Brahm. Durante su intervención el ministro Vásquez, filtrado hoy a la prensa, hizo notar su molestia por el cuestionamiento al trabajo realizado por una parte del actual tribunal, sus antecesores y los abogados litigantes, a quienes “se les imputa de estar prácticamente ejerciendo funciones de corrupción, de prevaricación supuestamente suspendiendo causas a propósito”.

“La entrevista que ud ha dado en el fondo (es) una entrevista a la medida, no solo de su personalidad, sino de lo que quiere aparentar, ha arrastrado al TC a su peor momento, a su crisis más grave, a su enlodamiento absoluto, falta de racionalidad, falta de criterio, falta de tino. Un manejo comunicacional absolutamente hecho a su medida, para servirse de esos medios y para tratar de mostrar una determinada imagen” fueron las lapidarias acusaciones de Vásquez contra Brahm.

El exjefe de estudios de la Corte Suprema también se refirió a las declaraciones de Brahm que apuntaban al desprestigio del TC como una consecuencia de los malos resultados en el cumplimiento de sus funciones: “Sabemos que el desprestigio se debe a los malos nombramientos que ha habido en los últimos años”, haciendo alusión al pasado político de la presidenta: “Aquí parece que hay mandatarios de partidos políticos o de gobiernos”.

Pero las críticas de Vásquez no terminaron ahí. El ministro emplazó al medio Ciper Chile por sus constantes publicaciones que apuntarían al desprestigio del tribunal y recordó el rol de la periodista Mónica González (fundadora y exdirectora del medio) como asesora comunicacional del TC. “Ciper vino el 2010 con un requerimiento de inconstitucionalidad, en cuya audiencia participó doña Mónica González, y cuyo abogado que alegó en estrados es precisamente el ministro Gonzalo García, quien sabemos hoy día que es el presidente en las sombras o en la oscuridad del tribunal”. 

Ante su vinculación con los hechos el medio Ciper Chile publicó una nota donde su director Pedro Ramírez, responde al cuestionamiento que pone en tela de juicio el profesionalismo de su equipo periodístico. Puntualizó: “Ciper no ha publicado noticias ni reportajes sobre las declaraciones formuladas por la presidenta del TC, María Luisa Brahm. Los periodistas de Ciper no han escrito ni reporteado sobre esta materia”.

También Ramírez aclaró que a pesar de su cargo como presidenta del directorio, Mónica González no maneja información de los temas investigados hasta el momento de su publicación: “Desde que dejó la dirección de Ciper, en mayo de 2019, Mónica González no participa en las decisiones del equipo periodístico”.

Finalmente el medio emplazó a Vásquez a que en lugar de enfrascarse en críticas y vinculaciones maliciosas, él y los ministros restantes “empeñen toda su energía en dilucidar si hubo o no corrupción en la tramitación de causas demoradas artificialmente, sobre todo en tiempos de crisis como los que vive el país, y no desviar la atención de esa grave acusación con controversias artificiales y menores”.

La reacción del INDH

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) fue uno de los primeros organismos en reaccionar a la entrevista de Brahm, valorando la valentía de las declaraciones de la presidenta del TC ante un hecho calificado como “sumamente grave” y que constituiría un delito de prevaricación.

Sergio Micco, director del INDH, mediante un comunicado aseguró que “habíamos enviado un oficio preguntando qué estaba pasando con las causas de derechos humanos (…) Ahora vamos a enviarle un oficio a la presidenta del TC preguntándole cuáles serían esas causas, en qué consistirán los retrasos y a partir de eso el instituto va a ver qué acciones posteriores toma”. 

Los largos tiempos de tramitación de causas vinculadas a delitos de lesa humanidad, revelaron la existencia de procesos que quedaron paralizados durante meses por la presentación de recursos de inaplicabilidad ante el TC. La situación también generó críticas de parte de Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), quien declaró al noticiero 24 horas: “Vemos cómo por años se enlenteció el avance de causas por una determinación de órganos del Estado de favorecer a los violadores de derechos humanos, eso es gravísimo”.

El cuestionamiento de los organismos a partir de los tiempos de aplazamiento de las causas se condice con las cifras entregadas por Brahm, quien aseveró que desde 2015 a la fecha han ingresado 68 causas de esta materia, de las cuales 28 no llegaron a término y en 36 se ha dictado sentencia de fondo, de las cuales 31 han sido rechazadas y solo tres acogidas parcialmente. Un claro ejemplo de esta situación es el caso de Patricio Silva Garín, principal inculpado en el homicidio del expresidente Eduardo Frei Montalva, quien finalmente murió sin conocer su sentencia.

La visión de Aróstica

La controversia generada por María Luisa Brahm no dejó indiferente al expresidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, quien aseguró este martes a la salida de la sesión del organismo que “es una buena oportunidad para aclarar malos entendidos, van a contar de parte mía con toda la colaboración”, según consignó el diario La Nación.

Además, el actual ministro explicó que para facilitar la investigación renunciará a sus privilegios procesales, como el fuero con el que cuenta como integrante del TC, pues “no está la situación para escudarse en declarar por oficios, encantado de ponerme en las manos de los fiscales”.

Sin embargo, Aróstica no fue el único en pronunciarse sobre esta polémica. José Ignacio Vásquez, uno de los ministros cercanos al expresidente, calificó la entrevista como una “felonía” y acusó a la actual presidenta de causar “un daño institucional irreparable y de haber instalado una imagen delictual que será imposible revertir” de acuerdo a sus declaraciones al diario La Tercera. 

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