Amor 24/7: Vivir en pareja y no separarse en el intento

Amor 24/7: Vivir en pareja y no separarse en el intento

El confinamiento a causa del coronavirus potenció conflictos por la falta de comunicación y la ausencia del espacio privado, pero en algunos casos ocurre lo contrario.

Por Mateo Navas García

Desde que los seres humanos empezaron a vivir en pareja, la distancia ha sido un ingrediente fundamental para mantener una relación sana. Hace miles de años, nuestros ancestros de la sabana africana tenían trabajos distintos durante el día, y al terminar la jornada se reencontraban en sus hogares. Esa tradición está en una breve pausa. El Covid-19 trajo un nuevo reto: ¿podrán las parejas adaptarse a un encierro que se puede extender durante mucho más de un mes?

— No ha sido fácil—. Con esa concisa pero sugerente respuesta Felipe Toledo (23) resume la experiencia de vivir con su pareja durante la cuarentena.

El confinamiento prolongado, la falta de espacio personal y las pocas oportunidades para establecer límites se convirtieron en un desafío extra para millones de personas que viven con sus novios o esposos.

Muchas de las parejas que hoy están conviviendo expresan que el mayor problema es la falta de espacio personal. En el mundo previo al coronavirus, las personas salían a trabajar y regresaban a sus domicilios en la tarde. Durante ese tiempo fuera de sus casas, interactuaban con colegas y amigos, y realizaban actividades fuera del contexto familiar.

Pero todo eso cambió.

Los expertos coinciden en que las parejas carecen de herramientas para manejar una situación en que la incertidumbre es la protagonista del día a día. “Hay que ponerse de acuerdo en muchas cosas, y justamente eso genera conflicto. Por mucho tiempo que vivamos con el otro, no lo terminaremos de conocer. En este momento nuestro cerebro está funcionando de manera diferente, estamos en ‘modo emergencia’, por lo tanto, las emociones que surgen no las podemos manejar correctamente”, dice Yoklan Sius, psicóloga experta en el manejo de vida en pareja.

Yoklan Sius, psicóloga

“En este momento nuestro cerebro está funcionando de manera diferente, estamos en ‘modo emergencia’, por lo tanto las emociones que surgen no las podemos manejar correctamente”

Esa es una de las razones que explica el aumento de las denuncias de abuso intrafamiliar. El espacio reducido y el confinamiento prologado generan un escenario para que se multipliquen este tipo de conductas.

“Hay que bajar el moño”

“Esas pequeñas cosas domésticas que te molestan del otro se hacen más notorias que en la vida normal”, dice María José Toledo (26), una fonoaudióloga que vive con su pareja desde el año pasado. Y agrega: “Estar todo el día juntos en el mismo lugar, hace que tengamos que llegar a acuerdos constantes, lo cual significa que ambos debemos estar cediendo”.

Los conflictos siempre estarán. El problema, sin embargo, es que se pueden transformar en dinámica cotidiana. Esto causaría, según los expertos, fatiga en la pareja debido a que no existen las instancias para el relajo de cada una de las partes.

En el caso que las discusiones se conviertan en los protagonistas de la rutina, Sius plantea que es importante cambiar la estrategia porque “cuando el conflicto no llega a buen término, es recomendable tomar distanciamiento de acuerdo a las condiciones que cada uno tenga”. Luego explica que “aunque sepas que tú tienes la razón, debes bajar el moño para tener una convivencia con el otro. Hay que preguntarse qué es lo importante: ¿el conflicto o vivir con tu pareja?”.

La luna de miel de Fernanda Lois

Sin embargo, existen personas que sienten que toda esta situación ha sido una buena experiencia. El tiempo que les entrega el confinamiento les ha dado una oportunidad para hacer otro tipo de cosas que antes eran imposibles de realizar.

Se levanta temprano, trabaja de manera remota durante toda la mañana, se toma un buen tiempo para cocinar y almorzar y luego vuelve a su rutina laboral. Cuando el reloj marca las 18:00 ya es tiempo de cerrar el computador y cambiar el switch.

Esa es la cotidianeidad de Fernanda Lois, psicopedagoga de 23 años que vive junto a su pololo desde el año pasado. Acorde a su visión, “ha sido extremadamente agradable disfrutar el tiempo más allá de las ocho de la noche, que era cuando siempre nos veíamos. Siento que tenemos una muy buena convivencia porque los dos somos similares y porque respetamos nuestros espacios y tiempos”.

El cambio en la rutina y la suspensión de los trabajos presenciales son los argumentos que entregan las personas beneficiadas por este periodo. Las parejas tienen más tiempo y la posibilidad de pasar momentos de calidad durante la jornada laboral.

Ante esto, Lois dice que “estamos súper impactados porque siempre te han inculcado que la convivencia es difícil. Ahora nos tocó convivir realmente y ha sido maravilloso”.

Un análisis similar tiene Valeria Hott, estudiante de Periodismo de 22 años. Los días de cuarentena obligatoria le han permitido tener más tiempo durante las tardes. “Cuando tu rutina es muy cargada no ves a tu pareja en todo el día. Una vez que llegas a la casa estás cansada y no tienes ganas de hacer muchas cosas”, explica.  

Más allá de las cuatro paredes

Los problemas que han surgido producto del confinamiento, sin embargo, no tienen que ver únicamente con la incomodidad que produce el encierro. Hay otros factores que también pueden generar tensión al interior de la pareja y que son relevantes a la hora de analizar las relaciones en épocas de pandemia.

El factor económico es uno de esos. Según Yoklan Sius, una persona que está desempleada o que sufre una violenta reducción en sus ingresos, puede desarrollar un cuadro de angustia agudo. Esto, según la profesional, se potencia cuando existe un escenario de confinamiento prolongado.

Es por eso que Sius enfatiza en la importancia del diálogo. “Debemos tener herramientas de comunicación: poder hablar con el otro, acercarse al mundo de la otra persona. Es necesario que el otro pueda expresar libremente sus sentimientos y pensamientos. No necesariamente tenemos que estar de acuerdo, pero sí hay que aceptar y respetar la manera de cómo es el otro. Ahí podremos solucionar el conflicto”, menciona.

La videoconferencia con expertos para no terminar en el intento

La Clínica Psicológica Humana se adaptó a los nuevos tiempos y empezó a ofrecer video conferencias (vía Facebook Live) para todos los interesados. En estas instancias los psicólogos, como Yoklan Sius, responden las inquietudes de los participantes para ayudarlos a pasar un mejor confinamiento. Todos los jueves a las 20:00 ofrecerán un “Preguntas y Respuestas” sobre la vida en pareja en tiempos de Covid-19. Más detalles en el página de la institución.

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